Neuquén atraviesa una etapa de consolidación fiscal y desendeudamiento, mientras refuerza su estrategia de inversión productiva, en especial en el sector hidrocarburífero, clave para la economía provincial y el impulso de Vaca Muerta.
La secretaria de Hacienda y Finanzas, Carola Pogliano, destacó que la deuda de la provincia se redujo en un tercio desde el inicio de la gestión, y que los nuevos créditos internacionales se orientan exclusivamente a proyectos con certificación de avances y condiciones favorables de pago.
"Desde que asumimos, el stock de deuda viene bajando sostenidamente. No tomamos deuda para gasto corriente, solo para financiamiento productivo y obras estratégicas", subrayó.
El presupuesto 2026, enviado recientemente a la Legislatura, alcanza los $ 7,55 billones, 29% más que el estimado del año pasado, e incluye un plan de obras de 1,1 billón de pesos, 12% superior al del ejercicio anterior.
Pogliano explicó que el resultado financiero proyectado es de $ 132 mil millones, inferior al de 2025, debido a la caída del precio del petróleo y a la disociación entre tipo de cambio e inflación, que impacta directamente en la recaudación de regalías e Ingresos Brutos.
"La provincia logró revertir un endeudamiento estructural. Durante 2024 ordenamos las cuentas y cerramos con superávit; en 2025 esperamos equilibrio fiscal, y en 2026 proyectamos un resultado positivo más acotado, porque los gastos crecerán por encima de los recursos", detalló Pogliano.
La funcionaria destacó que los fondos internacionales, incluyendo dos préstamos de U$S 150 millones cada uno, se destinarán principalmente a infraestructura productiva y no hidrocarburífera, con desembolsos plurianuales y estricta certificación de avances.

Esto garantiza que la provincia mantenga independencia financiera y capacidad de decisión propia, financiando inversión sin comprometer los recursos corrientes y reduciendo deuda cara.
El foco en el desarrollo hidrocarburífero se mantiene, ya que más del 60% de los ingresos corrientes dependen del petróleo y gas, especialmente de Vaca Muerta, donde la inversión en infraestructura y obras estratégicas sigue siendo el motor del crecimiento y la generación de empleo calificado.
Con esta estrategia, Neuquén combina reducción de deuda, financiamiento responsable y expansión productiva, consolidando un modelo de gestión fiscal que fortalece la provincia ante la volatilidad de los precios internacionales y prepara el terreno para un crecimiento sostenible en el mediano plazo.