La industria petroquímica en dos tiempos: boom local y derrumbe global
En mayo, la industria química y petroquímica argentina dio señales de reactivación puertas adentro, aunque con luces rojas en el frente externo. Según el informe mensual de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP), la producción general del sector registró una suba del 11% frente a abril, mientras que las ventas locales saltaron un 49%, traccionadas por la recomposición de stocks y mayor demanda interna.
El escenario, sin embargo, es dispar. Comparado con el mismo mes del año pasado, casi todos los subsectores muestran caídas, salvo los productos básicos intermedios y los agroquímicos, que resisten el contexto. En el acumulado anual, la producción sigue en terreno negativo.
Las exportaciones cayeron 10% mensual y 33% interanual, en un contexto internacional marcado por sobreoferta de productos y precios históricamente bajos, según explicó Jorge de Zavaleta, director ejecutivo de la CIQyP."Si bien la mejora mensual en producción y ventas es alentadora, las exportaciones muestran un retroceso preocupante", advirtió.
PyMEs químicas: golpeadas por todos los frentes
El informe también puso la lupa sobre las pequeñas y medianas industrias químicas (PyMIQ), que en mayo vivieron un mes complicado. Su producción cayó 33% mensual y 25% interanual, mientras que las ventas locales también retrocedieron en las tres variables.
En tanto, la balanza comercial del sector reflejó un alza del 9% interanual en mayo. Las importaciones bajaron un 0,52%, pero las exportaciones también retrocedieron un 12,58%. En conjunto, las ventas totales del sector (locales + externas) alcanzaron U$S 350 millones en mayo, sumando U$S 1.370 millones en los primeros cinco meses del año.
En cuanto a la capacidad instalada, el uso promedio fue del 54% en productos básicos e intermedios, y del 70% en petroquímicos, manteniéndose estable respecto a abril.
La industria química y petroquímica sigue siendo uno de los motores del entramado industrial argentino, con un peso del 80% del valor agregado del sector manufacturero. Pero los desafíos globales y la recuperación local a ritmo desigual obligan a repensar estrategias. Para muchos actores, el camino será el de relocalizar prioridades, buscar mercados alternativos y apuntalar la demanda interna. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar