El impacto social

La expansión del shale obliga a repensar el desarrollo urbano de Añelo

El intendente Fernando Banderet advirtió que la explosión demográfica impulsada por el desarrollo petrolero está saturando escuelas, hospitales y servicios básicos en la localidad que funciona como epicentro operativo de Vaca Muerta.
Las proyecciones de la industria indican que el desarrollo del shale neuquino seguirá acelerándose durante los próximos años. (Archivo)
22-06-2026
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El crecimiento acelerado de Vaca Muerta, motor de las inversiones energéticas y de las exportaciones que proyecta la Argentina para la próxima década, comienza a mostrar una de sus principales contracaras: la presión sobre la infraestructura urbana y los servicios públicos de las localidades que sostienen el desarrollo del shale.

La advertencia llegó desde Añelo, considerada la capital operativa de Vaca Muerta. Su intendente, Fernando Banderet, lanzó un mensaje poco habitual para una ciudad que busca atraer inversiones y empleo: pidió a quienes lleguen en busca de trabajo que no se trasladen con sus familias hasta tener una situación laboral consolidada.

"No se vengan con la familia. El que quiere venir a buscar una oportunidad, bienvenido sea, pero que venga con algo seguro", sostuvo el jefe comunal al referirse al fuerte flujo migratorio que recibe la localidad desde distintos puntos del país.

La preocupación tiene una explicación concreta. Mientras las inversiones petroleras continúan creciendo y las perspectivas de empleo siguen atrayendo trabajadores, la infraestructura urbana no logra expandirse al mismo ritmo que la población.

Según datos difundidos por el municipio, Añelo recibió más de 1.400 nuevos habitantes durante 2024, otros 1.700 en 2025 y 546 durante los primeros meses de 2026. Las cifras podrían ser incluso mayores si se considera que una parte de los recién llegados no realiza el cambio de domicilio formal.

El fenómeno está transformando rápidamente a una localidad que hace apenas una década era un pequeño pueblo del interior neuquino y que hoy se convirtió en el principal centro logístico y de servicios de la formación no convencional más importante de América Latina.

Sin embargo, el crecimiento demográfico acelerado comenzó a generar tensiones en áreas sensibles como educación y salud.

"La migración generó una saturación sobre las currículas escolares. Las escuelas quedaron superpobladas y el sistema de salud comenzó a enfrentar una demanda muy alta", explicó Banderet.

La situación obligó al municipio y al Gobierno provincial a reforzar recursos e infraestructura para responder a una población que crece mucho más rápido que la capacidad de planificación urbana.

El caso de Añelo refleja uno de los grandes desafíos que enfrenta el desarrollo de Vaca Muerta: transformar el éxito productivo en crecimiento sostenible para las comunidades donde se concentra la actividad.

El boom hidrocarburífero multiplicó inversiones, empleo y actividad económica, pero también incrementó la demanda de viviendas, rutas, hospitales, escuelas, servicios públicos y redes de infraestructura básica.

La paradoja quedó expuesta durante años con uno de los servicios esenciales. A pesar de ubicarse sobre una de las mayores reservas de gas no convencional del planeta, una parte importante de la población de Añelo no contaba con acceso a gas natural domiciliario.

Recién este año comenzó a revertirse esa situación con la puesta en marcha de la primera etapa de un gasoducto construido por YPF para abastecer a sectores de la localidad que todavía dependían de sistemas alternativos de calefacción.

"Estamos eliminando una de las mayores injusticias de la provincia. No podemos permitir que en el corazón de Vaca Muerta, de donde sale el gas para todo el país, nuestra gente no tenga gas natural", sostuvo el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, durante la inauguración de la obra.

Más allá de las dificultades, el impacto económico de Vaca Muerta sobre la provincia continúa siendo significativo.

Neuquén fue la única jurisdicción del país que registró creación neta de empresas durante los últimos meses, en contraste con la caída observada en gran parte de la economía nacional. Desde fines de 2023 sumó cerca de 200 nuevas firmas, impulsadas principalmente por la actividad hidrocarburífera y los servicios asociados.

La producción también continúa marcando récords históricos. En abril, Neuquén alcanzó una extracción de 628.924 barriles equivalentes de petróleo por día, con un crecimiento superior al 36% respecto del mismo mes del año anterior.

Las proyecciones de la industria indican que el desarrollo del shale neuquino seguirá acelerándose durante los próximos años. El presidente de YPF, Horacio Marín, estimó recientemente que Vaca Muerta podría generar alrededor de 40.000 nuevos puestos de trabajo netos hacia 2030.

Ese potencial explica por qué miles de personas siguen viendo en Añelo una oportunidad de progreso laboral y económico.

Pero el mensaje del intendente pone sobre la mesa una discusión que cada vez gana más relevancia: la necesidad de acompañar el crecimiento energético con inversiones en infraestructura urbana, vivienda, salud y educación.

Para muchos especialistas, el verdadero desafío de Vaca Muerta ya no pasa únicamente por aumentar la producción de petróleo y gas o ampliar la capacidad exportadora. La clave será garantizar que el desarrollo energético pueda traducirse en ciudades sostenibles, con servicios adecuados y capacidad para absorber el crecimiento poblacional que genera la actividad.

Mientras los pozos multiplican la producción y las empresas proyectan nuevas inversiones multimillonarias, Añelo se enfrenta a una realidad inmediata: administrar una expansión demográfica que avanza tan rápido como el desarrollo de Vaca Muerta. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar