Genneia y Edison toman el control de la principal transportista eléctrica del país tras una operación de US$ 356 millones
El proceso de privatización de uno de los activos más estratégicos del sistema energético argentino dio un nuevo paso. El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) autorizó la transferencia del 50% de las acciones de Citelec que estaban en poder de Energía Argentina (Enarsa), habilitando el ingreso formal del consorcio integrado por Genneia y Edison Transmisión al control de la compañía que maneja Transener y Transba.
La decisión fue oficializada mediante la Resolución 130/2026 y representa el último aval regulatorio para concretar una operación valuada en US$ 356,17 millones, adjudicada por el Gobierno nacional en el marco de su programa de privatización de activos energéticos.
Citelec ocupa un lugar central dentro de la infraestructura eléctrica argentina. La sociedad controla Transener, responsable del transporte de energía en alta tensión a nivel nacional, y Transba, operadora de la red troncal de la provincia de Buenos Aires. Juntas constituyen la columna vertebral del sistema de transmisión eléctrica del país.
Los compradores conformaron para la operación la firma Transmisión Eléctrica S.A. (TESA), integrada en partes iguales por Edison Transmisión y Genneia. Esa sociedad será la nueva titular de las acciones transferidas por el Estado.
Antes de otorgar la autorización, el ENReGE analizó el impacto de la operación sobre la competencia y el funcionamiento del mercado eléctrico. El organismo concluyó que el marco regulatorio vigente contiene mecanismos suficientes para evitar posiciones dominantes o distorsiones en el sector.
Entre los aspectos evaluados se incluyeron las reglas para la ampliación de las redes de transporte, el régimen tarifario y las condiciones de acceso abierto al sistema eléctrico. La resolución señala que Transener no puede expandir sus instalaciones de manera unilateral y que cualquier obra relevante requiere pedidos de usuarios, audiencias públicas y aprobación previa del ente regulador.
Asimismo, el organismo destacó que las tarifas y la remuneración del transporte eléctrico continúan bajo regulación estatal, lo que limita la posibilidad de aplicar tratamientos diferenciales entre los distintos agentes del mercado.
La operación también deja al descubierto una nueva configuración empresaria en uno de los segmentos más sensibles del negocio energético. Del lado de Edison Transmisión aparecen grupos inversores vinculados a Juan Jorge Neuss, Rubén Cherñajovsky, Luis Santiago Galli, Nelson Pozzoli y Carlos Salvai, entre otros empresarios con participación en sectores estratégicos de la economía.
Por el lado de Genneia, una de las principales compañías privadas de generación renovable del país, participan fondos de inversión internacionales y accionistas ligados a Zachary Schreiber, Jorge de Pablo Cajal, David Martínez Guzmán y al grupo de herederos de Jorge Horacio Brito.
Con la firma del contrato de compraventa realizada a comienzos de junio y la autorización definitiva del ENReGE, la transferencia accionaria entra en su etapa final.
La operación marca uno de los movimientos corporativos más importantes del sector energético argentino en 2026 y redefine el mapa de control de la infraestructura eléctrica nacional en un contexto de creciente demanda de inversiones para ampliar la capacidad de transporte. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar