El Gobierno nacional prorrogó la emergencia del sector energético en el segmento de transporte y distribución de gas natural hasta el 31 de diciembre de 2027, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de la demanda prioritaria del servicio y evitar restricciones durante los picos de consumo, especialmente en los meses de invierno.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 49/2026, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y la totalidad de su Gabinete. La decisión extiende la emergencia declarada originalmente en diciembre de 2023, que ya había sido prorrogada en noviembre de 2024 y mayo de 2025.
En los considerandos del decreto, el Ejecutivo reconoció que aún se encuentran en proceso de implementación las obras necesarias para ampliar la capacidad de transporte de gas natural, una condición clave para abastecer de manera simultánea la demanda interna y los compromisos de exportación. Según el texto oficial, esas obras "recién entrarían en operación en el período invernal del año 2027".

El Gobierno argumentó que, mientras persistan las limitaciones estructurales del sistema de transporte, la importación de Gas Natural Licuado (GNL) seguirá siendo "crítica para la seguridad energética de la República Argentina". En ese marco, la prórroga de la emergencia busca asegurar el suministro de la denominada "demanda ininterrumpible", que incluye a usuarios residenciales, hospitales y servicios esenciales.
Entre los objetivos centrales de la medida, el decreto menciona la necesidad de cubrir los picos de consumo estacional, sustituir combustibles líquidos más costosos en la generación térmica y atender eventuales restricciones operativas en el suministro de gas en cualquier momento del año. Además, el Ejecutivo planteó como meta "crear y fortalecer progresivamente un mercado de gas de invierno".
El texto oficial también fija pautas para la importación de GNL durante los próximos períodos invernales. En ese sentido, se estableció un precio máximo para la venta en el mercado interno del gas natural regasificado, que no podrá superar el marcador internacional que determine la Secretaría de Energía, más un valor adicional en dólares por millón de BTU.
Según el decreto, ese precio deberá ser suficiente para cubrir la totalidad de los costos asociados a la importación del GNL, incluyendo flete marítimo, regasificación, almacenaje, comercialización y transporte por ducto hasta el punto de entrega en la localidad bonaerense de Los Cardales.
Asimismo, el Gobierno instruyó a la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía a adoptar las medidas necesarias para garantizar el acceso de importadores privados de GNL a la infraestructura de regasificación existente en el país, considerada "esencial" para asegurar el abastecimiento en el actual contexto de restricciones.
Desde la administración nacional indicaron que el horizonte del 31 de diciembre de 2027 coincide con la expectativa de contar, para entonces, con nueva capacidad de transporte de gas natural que permita abastecer sin restricciones la demanda prioritaria de las distribuidoras y reducir la dependencia de importaciones.
La extensión de la emergencia vuelve a poner en evidencia las tensiones estructurales del sistema gasífero argentino, en un escenario marcado por el crecimiento de la producción en Vaca Muerta, pero con cuellos de botella persistentes en la infraestructura de transporte.