Si hay un sector con grandes oportunidades y potencial para aportar al desarrollo económico del país, es el energético. El 2026 encuentra a Argentina en un punto de inflexión. Tras un ciclo prolongado de inestabilidad macroeconómica, cambios regulatorios y transformaciones profundas en la matriz productiva, el país avanza hacia un esquema que exige mayor eficiencia, reglas claras, inversiones sostenidas y un compromiso renovado con la calidad del servicio. En este contexto, las empresas de distribución de gas y electricidad enfrentan desafíos significativos, pero también oportunidades únicas para consolidar un modelo energético más moderno, predecible y orientado al usuario.
Un desafío central del 2026 será lograr un equilibrio entre tarifas realistas, protección a los sectores vulnerables y previsibilidad para operadores e inversores que vean continuidad en la remuneración de sus activos a través de reparto de dividendos. La implementación efectiva de subsidios focalizados será crucial para evitar distorsiones que históricamente han limitado la expansión del servicio y la modernización de las redes.
- Para Naturgy Argentina, este será un año de fuerte impulso para la digitalización de clientes y la expansión de soluciones como telemedición, automatización de redes, sensores inteligentes y plataformas de autogestión.
La unificación de sistemas de información geográfica, la ampliación de infraestructura SCADA y la mejora de procesos operativos permitirán reducir pérdidas, aumentar la confiabilidad y responder más rápido a contingencias. El foco estará puesto también en la sustentabilidad: disminución de fugas, eficiencia energética, reducción del impacto ambiental y adopción de tecnologías.
En el caso del gas, es importante destacar que como sector e iniciando un 2026 con estructuras tarifarias readecuadas y sostenibles los objetivos planteados precedentemente tienen que estar acompañados de una profunda revisión y renovación del marco regulatorio para adaptarlo a la realidad técnica y social del siglo XXI.
Por otro lado, y como parte de la normalización del sector, actualmente se está evaluando una readecuación de los sistemas de transporte de gas natural, la liberalización de la compra de energía y el regreso a los contratos a término por parte de los agentes de mercado. Esto generará un escenario propicio para el crecimiento del sector energético del país. Esta iniciativa impulsada conjuntamente por la Secretaría de Energía y el ENARGAS debería permitir que el gas natural esté disponible para cualquier provincia que allí lo requiera. Cabe destacar que la principal fuente es la cuenca Neuquina, Vaca Muerta, en detrimento de otras cuencas como la Norte que se encuentra en declinación casi total. La reversión del flujo de abastecimiento desde la cuenca neuquina para lograr un suministro firme en el norte del país es prioridad. Allí, Naturgy Argentina abastece a usuarios residenciales, comercios, estaciones de GNC, centrales térmicas y una importante industria fabril cuyo pico de actividad coincide con el aumento de la demanda invernal.
Naturgy Argentina
Particularmente, Naturgy Argentina es parte del Grupo Naturgy, cuyo modelo de negocio está comprometido con el desarrollo sostenible de la sociedad, garantizando el suministro de energía competitiva, segura y con el máximo respeto al medio ambiente. Demostrándolo a través de nuestra vocación de cumplir con todos los compromisos adquiridos en el actual Plan Estratégico, que combina la creación de valor para el accionista con su compromiso por la resolución del trilema energético
En este contexto, Naturgy Argentina, tiene 2,5 millones de clientes, 40 mil kilómetros de red de gas (brindando servicio de distribución a 30 partidos del norte y oeste del Gran Buenos Aires, Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago del Estero) y 11.000 km de redes de energía eléctrica que abastecen a los habitantes de la provincia de San Juan; configurándose de esta manera como el país, en los que opera el Grupo, con magnitudes operativas más grande y el único con distribución de gas y electricidad fuera de España.
Para 2026, nuestros planes de inversión están enfocados en continuar con la incorporación de tecnología tanto a nivel técnico como en la atención al cliente. Para ello, seguiremos mejorando los procesos para darle mayor confiabilidad al servicio adaptándonos a las necesidades de los clientes y brindándoles nuevos canales de atención que aportan agilidad y rapidez de respuesta, buscando la satisfacción del cliente como eje central de la gestión.
En este sentido, para los próximos cinco años, Naturgy Argentina tiene prevista una inversión anual promedio del entorno de US$ 70 millones (comprometidos en los procesos de revisión tarifaria). Para el caso de gas natural hemos comprometido un nivel de inversiones anuales de US$ 45 millones, que ya se encuentran en ejecución y de US$ 25 millones incluidos en la Revisión Tarifaria Ordinaria para la distribución eléctrica en San Juan.
En términos de inversiones para gas y electricidad, haremos hincapié en innovación tecnológica de la red para la monitorización y automatización de redes. Y para el negocio eléctrico, también vamos a sumar la instalación de nuevas estaciones transformadoras. Todas estas obras buscan aportar mayor seguridad, confiabilidad y mantenimiento al sistema.
Para beneficio de nuestros clientes, es importante destacar que estamos incorporando a nuestros procesos —como proyecto a nivel grupo para todos los países— las mejores prácticas recabadas en las empresas más importantes de servicios públicos a nivel mundial.
Para el caso del negocio eléctrico hacemos un apartado tarifario especial ya que los marcos regulatorios son definidos localmente por entes reguladores provinciales (EPRE para el caso de San Juan). Durante el último cuatrimestre de 2025 hemos transitado el proceso de Revisión Tarifaria Ordinaria con el objeto de obtener una tarifa que garantice los recursos necesarios para mantener y ampliar nuestras inversiones, fortalecer la calidad del servicio y modernizar la red. En definitiva, esto permite aportar mayor previsibilidad y sostenibilidad a todo el sistema eléctrico de San Juan. Y para los usuarios, representa un esquema equilibrado, transparente y supervisado por el EPRE, que prioriza el principio de mínimo costo razonable y vincula mejoras concretas a indicadores de desempeño.
- Con reglas claras para los próximos cinco años, podemos planificar con mayor solidez, acelerar proyectos estratégicos y seguir acompañando el crecimiento productivo de la provincia con un servicio cada vez más confiable.
El sector energético argentino entra en una nueva etapa. Si el marco regulatorio logra consolidarse y si se mantiene el rumbo hacia la estabilidad macroeconómica, el 2026 puede transformarse en el año donde la distribución de gas y electricidad dé un salto hacia la modernización, la eficiencia y la sustentabilidad.
Las empresas del sector tenemos la responsabilidad —y la oportunidad— de liderar este proceso: invertir, innovar, ofrecer mejor servicio y acompañar al país en su camino hacia un sistema energético más robusto y confiable. El desafío es grande, pero también lo es el potencial de transformación. Todo para crecer.