El barril más loco del mundo: el petróleo vuela y Vaca Muerta se frota las manos
El ataque de Israel a Irán impulsó el precio del crudo por encima del 10%, y el Brent alcanzó los U$S 76,40, mientras que el WTI superó los U$S 75. En Argentina, el conflicto podría traducirse en un mayor ingreso de divisas, una balanza comercial más robusta y un empuje estratégico para Vaca Muerta, tanto en petróleo como en GNL.
Por la tensión geopolítica creciente en Medio Oriente, el precio del petróleo dio un salto inesperado. Para los países importadores, esto implica mayores costos; para productores como Argentina, representa una oportunidad: más ingresos por exportaciones, más margen fiscal y mayor previsibilidad para proyectos de inversión energética.
En un contexto internacional altamente volátil, Vaca Muerta se posiciona como un actor central para el futuro energético de Argentina. Con una producción que ya supera los 760.000 barriles diarios de petróleo (de los cuales el país exporta unos 230.000), cada dólar adicional en el precio internacional representa millones en ingresos por divisas.
Además del petróleo, Vaca Muerta está comenzando a consolidar su papel como proveedor global de gas natural licuado (GNL). Si bien la infraestructura para exportaciones a gran escala todavía está en expansión, el gobierno argentino y las empresas privadas apuestan a convertir al país en un hub de exportación de GNL desde 2026 en adelante.
Según proyecciones del Ministerio de Economía, si el barril se mantiene en torno a los U$S 75-80, el superávit comercial energético podría alcanzar entre U$S 7.500 y U$S 8.000 millones este año.
Ese ingreso de dólares es crucial para fortalecer las reservas del Banco Central, reducir el déficit de cuenta corriente y permitir una menor dependencia del financiamiento externo. Para el segundo semestre del año, el gobierno proyecta que los ingresos por exportación de hidrocarburos, impulsados por Vaca Muerta, compensen la caída estacional de los dólares provenientes del agro.
En este sentido, la suba del petróleo actúa como un seguro anticrisis para la Argentina, en un momento donde la economía internacional enfrenta riesgos crecientes.
Exportaciones de petróleo y GNL: la oportunidad es ahora
En el primer cuatrimestre de 2025, a pesar de un incremento del 20% en los volúmenes exportados, el valor total exportado por el sector energético cayó 8,4% por la baja de precios. Con el repunte actual, el impacto positivo podría sentirse de inmediato en los balances comerciales mensuales y en la recaudación fiscal.
Además, se espera que en el segundo semestre Argentina alcance un nuevo récord en exportaciones de petróleo, gracias a mayores envíos hacia Chile, Brasil y el mercado asiático vía puertos de Río Negro. A esto se suman las primeras experiencias piloto de exportación de GNL, que anticipan el despegue definitivo de este segmento en los próximos años.
La perspectiva internacional también juega a favor: con precios por encima de los U$S 70, las empresas energéticas ven mayor rentabilidad y seguridad para sus proyectos.
Mientras los principales analistas advierten que la "prima de riesgo geopolítico" seguirá influyendo en los precios del crudo, Argentina aparece como uno de los países que podría aprovechar ese escenario.
El propio Horacio Marín, presidente de YPF, destacó que la compañía está preparada para enfrentar cualquier escenario: "Hoy Vaca Muerta es resiliente incluso con barriles a menos de U$S 45. Si los precios superan los U$S 70, estamos ante una oportunidad extraordinaria". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar