Marcha atrás oficial

Economía frena la privatización del GNL y vuelve a ENARSA para evitar otro golpe en las tarifas

El Gobierno desistió de que privados importen gas licuado este invierno. Busca contener costos en medio de la escalada internacional de precios y el impacto en la inflación.

La decisión oficial refleja la tensión entre el objetivo de reducir subsidios y la necesidad de evitar un nuevo impacto en el costo de vida.
La decisión oficial refleja la tensión entre el objetivo de reducir subsidios y la necesidad de evitar un nuevo impacto en el costo de vida. (Archivo)
23 abril de 2026

En un giro de último momento, el Ministerio de Economía decidió frenar el avance hacia la privatización de la importación de Gas Natural Licuado (GNL) y mantener la operatoria bajo control de la estatal ENARSA, al menos durante el próximo invierno.

La decisión, comunicada este 22 de abril por la Secretaría de Energía, deja sin efecto la licitación en la que competían Naturgy y Trafigura, dos firmas que habían presentado ofertas mejoradas para encargarse de la compra y regasificación del combustible. Naturgy había cotizado el servicio en UIS$ 4,50 por millón de BTU, mientras que Trafigura ofertó US$ 4,57.

ENARSA cambia de manos: el Gobierno apuesta por la inversión privada.
ENARSA continuará al frente de la importación de unos 20 cargamentos de GNL.



 

El cambio de rumbo responde a la necesidad oficial de evitar un mayor encarecimiento del costo del GNL, cuyo traslado a tarifas hubiera impactado de lleno en los usuarios finales. En un contexto inflacionario aún sensible, el Gobierno optó por sostener el esquema actual antes que avanzar en la quita total de subsidios y el traslado pleno del costo a la demanda.

El escenario internacional tampoco ayuda. El precio del GNL se ubica en torno a los US$ 20 por MBTU, impulsado por la creciente tensión en Medio Oriente tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que amenazan la producción y el transporte energético en la región, incluido el estratégico Estrecho de Ormuz.



En este marco, Enarsa continuará al frente de la importación de unos 20 cargamentos de GNL, que arribarán a la terminal de Escobar para su regasificación e inyección al sistema de gasoductos. Los primeros buques están previstos para comienzos de mayo.

Desde 2008, la empresa estatal cumple este rol clave para complementar la producción local de gas durante los picos de demanda invernal. Sin embargo, este año el requerimiento podría ser menor debido a la desaceleración de la actividad industrial en varios sectores.

La decisión oficial refleja la tensión entre el objetivo de reducir subsidios y la necesidad de evitar un nuevo impacto en el costo de vida, en un mercado energético atravesado por la volatilidad global.



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