El ex vicepresidente de laCompañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A (Cammesa), Mario Cairella, se mostró en desacuerdo con la reforma del sector eléctrico que acaba de presentar el Gobierno, afirmando que "no hay un plan detrás".
Las declaraciones de Cairella, realizadas en un grupo de WhatsApp denominado Contactos Petroleros, reflejan una creciente interna en el sector energético, con críticas directas a la administración de Javier Milei, según publicó en su Instagram el periodista Esteban Rafele.
Según Cairella, la reforma anunciada por el Gobierno carece de contenido sustancial y la calificó de "reverenda burrada".
La relación entre Cairella y los funcionarios de la Secretaría de Energía, liderada por María Tettamanti, ha estado marcada por diferencias. A fines de septiembre, el vicepresidente de Cammesa impulsó un acuerdo para importar energía desde Brasil a precios elevados, pero fue objeto de objeciones por parte del Ministerio de Economía, que consideró innecesario asumir el costo de una energía más cara.
La tensión con Energía llegó a tal extremo que Cairella oficializó su renuncia a la vicepresidencia de Cammesa durante la reunión de directorio del pasado viernes 28 de marzo. Si bien dejará de tener poder de decisión dentro de la entidad, se mantendrá como asesor del directorio por un periodo de dos meses.
En su crítica a la reforma, el ex funcionario señaló que la resolución presentada por el gobierno es simplemente un "refrito" de propuestas previas, sin un plan claro para el sector eléctrico.

Según el experto, el anuncio del Gobierno carece de detalles técnicos y de una estrategia que permita a los actores del sector generar confianza para avanzar hacia una mayor descentralización del mercado eléctrico.
El Gobierno de Milei presentó un documento titulado"Lineamientos para la normalización del MEM y su adaptación progresiva", en el que detalló cómo planea liberar gradualmente el mercado eléctrico, que ha estado intervenido por el Estado durante casi dos décadas. Sin embargo, las medidas aún no se implementarán y se espera que durante las próximas semanas las empresas del sector puedan presentar consultas y propuestas para perfeccionar los lineamientos.
Desde el Gobierno aseguran que se busca dar lugar a una discusión abierta antes de fijar las resoluciones definitivas. Sin embargo, la postura de Cairella refleja una creciente tensión interna en el sector energético, que podría complicar la implementación de la reforma.
Por ahora, los actores clave del mercado eléctrico, tanto públicos como privados, se mantienen en vilo ante la falta de claridad sobre cómo se llevará a cabo la transición hacia un sistema más descentralizado. Lo único cierto es que, mientras el gobierno presenta su reforma, las voces disidentes dentro del mismo sector siguen ganando terreno.