El impacto de los precios internacionales

Caen los subsidios, sube el superávit...y se enfrían las inversiones

En los primeros cinco meses de 2025, los subsidios al sector energético cayeron 65% en términos reales. A pesar del aumento de la producción de petróleo y el superávit comercial del sector, la baja en los precios internacionales podría afectar inversiones y exportaciones.

En mayo las exportaciones de petróleo cayeron un 26% en comparación con mayo de 2024.
En mayo las exportaciones de petróleo cayeron un 26% en comparación con mayo de 2024. (Archivo)

Durante los primeros cinco meses de 2025, el sector energético argentino experimentó importantes transformaciones. Por un lado, los subsidios cayeron 65,4% en términos reales e interanuales, como parte de la política fiscal de ajuste del gobierno nacional. 

Por otro, el superávit comercial energético alcanzó los U$S 3.015 millones, 3,4% más que en el mismo período de 2024, gracias al crecimiento en los volúmenes exportados de petróleo y gas.

Sin embargo, el desempeño positivo se ve atenuado por una fuerte caída en los precios internacionales del crudo, que comenzó a afectar los ingresos de las empresas y el flujo de inversiones en el upstream. 



Según estimaciones de la consultora Economía & Energía (E&E), una baja de U$S 10 por barril reduce en aproximadamente U$S 2.800 millones anuales los ingresos de las operadoras, lo que pone en riesgo la expansión productiva local.

Producción estable y señales de reactivación

La producción total de petróleo se mantuvo relativamente estable desde noviembre de 2024, oscilando en torno a los 762.000 barriles por día. Este estancamiento se explicó principalmente por las limitaciones en la capacidad de evacuación desde la Cuenca Neuquina, que persistieron hasta marzo de este año.

A pesar de esta meseta, en mayo se registró un leve aumento del 0,5% respecto a abril, y en el acumulado anual la producción creció cerca del 10% interanual. La expansión estuvo impulsada por la Cuenca Neuquina, que incrementó su producción de crudo un 17,4%, traccionada por el shale oil, con un crecimiento del 24,2%.



Las áreas con mayor crecimiento interanual en términos absolutos fueron Bandurria Sur, La Angostura Sur I, La Calera y El Trapial Este, todas protagonistas del repunte. Además, abril y mayo marcaron un punto de inflexión con un importante aumento de pozos conectados, anticipando una posible aceleración de la producción en los próximos meses.

El sistema MPD permite, a partir de un control del perfil de presión, optimizar los tiempos de ejecución en la perforación de pozos.
Cada U$S 10 que cae el precio del crudo internacional, las exportaciones argentinas se reducen en unos U$S 800 millones anuales.

Más pozos, más black oil

Durante los primeros cinco meses del año, se conectaron en promedio 10,2 pozos más por mes que en el mismo período de 2024. Solo en mayo se incorporaron 44 nuevos pozos, todos en la ventana de black oil, lo que refuerza las expectativas de una mayor producción hacia el segundo semestre.



Entre las áreas con mayor cantidad de pozos en actividad se destacan La Amarga Chica, Bandurria Sur, Bajada del Palo y La Angostura Sur I, todas en la Cuenca Neuquina, que consolida su posición como el epicentro del desarrollo no convencional en Argentina.

Por su parte, la balanza comercial energética fue superavitaria en mayo por U$S 345 millones, levemente por debajo del nivel de abril y del mismo mes del año pasado. No obstante, en el acumulado de enero a mayo el sector cerró con un superávit de U$S 3.015 millones, clave para el equilibrio de las cuentas externas del país.

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En  el acumulado de enero a mayo el sector cerró con un superávit de U$S 3.015 millones, clave para el equilibrio de las cuentas externas del país.



Las exportaciones de crudo crecieron 27% en volumen, aunque la caída de los precios redujo el valor total exportado. En mayo, de hecho, las exportaciones de petróleo cayeron 26% en comparación con mayo de 2024. En tanto, las importaciones también se redujeron 31%, contribuyendo al resultado positivo.

En el caso del gas natural, el volumen exportado aumentó 7%, pero el valor cayó 12%, también impactado por los precios.

Si bien el desempeño del sector energético sigue siendo un motor del superávit comercial argentino, los analistas advierten que la volatilidad de los precios internacionales del petróleo puede comprometer el flujo de inversiones y la expansión futura de la producción.



Cada U$S 10 que cae el precio del crudo internacional, las exportaciones argentinas se reducen en unos U$S 800 millones anuales, afectando directamente la balanza comercial energética, que en 2025 viene siendo clave para evitar un déficit en la cuenta corriente.

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