Análisis

La paradoja energética argentina: sobra gas en Neuquén y falta en el norte

El ex secretario de Energía, Daniel Montamat sostuvo que el problema del abastecimiento no está en los recursos sino en la falta de infraestructura. Advirtió por la demora en obras clave y reclamó inversiones para aprovechar el potencial del shale.

El problema energético argentino no está en la falta de gas sino en la infraestructura necesaria para transportarlo.
El problema energético argentino no está en la falta de gas sino en la infraestructura necesaria para transportarlo. (Archivo)
23 julio de 2026

El problema energético argentino no está en la falta de gas sino en la infraestructura necesaria para transportarlo. Ese fue el diagnóstico central de Daniel Montamat, exsecretario de Energía de la Nación y expresidente de YPF, quien aseguró que Vaca Muerta cuenta con recursos suficientes para abastecer al país, exportar y ampliar mercados, pero enfrenta un cuello de botella por la falta de obras para evacuar esa producción.

Montamat explicó al Tribuno de Salta que "la situación del norte argentino refleja una limitación estructural del sistema: mientras la Cuenca Neuquina incrementa su capacidad productiva, las redes de transporte todavía no están preparadas para llevar esos volúmenes hacia las provincias del NOA".

Según señaló, las obras de reversión del Gasoducto Norte representan un avance, pero todavía requieren etapas adicionales para alcanzar su capacidad plena. Entre los trabajos pendientes mencionó plantas compresoras y conexiones necesarias para permitir que el gas proveniente de Vaca Muerta pueda circular hacia el norte del país y abastecer tanto a hogares como a industrias.



"El problema no es el gas, sino la infraestructura para evacuarlo", fue la definición central del exfuncionario, quien remarcó que las reservas de Vaca Muerta permiten cubrir la demanda doméstica, regional y también proyectos de exportación de largo plazo.

Montamat explicó que uno de los principales desafíos del sistema argentino es la fuerte estacionalidad del consumo. Durante los meses de invierno, la demanda residencial puede multiplicarse casi por cuatro: pasa de un promedio cercano a los 25 millones de metros cúbicos diarios a más de 90 millones en jornadas de temperaturas extremas.

Daniel Gustavo Montamat
"Argentina atraviesa una oportunidad inédita: pasó de una situación de déficit energético a convertirse en un país con capacidad exportadora", afirmó.



Ese salto obliga al sistema a contar con capacidad adicional para atender los picos de consumo sin afectar el suministro a industrias y estaciones de GNC. Para el especialista, una solución estructural sería avanzar con mayor capacidad de almacenamiento de gas, conocido como "peak shaving", un mecanismo que permite comprar gas en verano cuando existe mayor oferta y utilizarlo durante el invierno.

El ex secretario de Energía advirtió que Argentina actualmente depende de importaciones de gas natural licuado (GNL) para cubrir esos picos de demanda, una alternativa más costosa que el gas producido localmente. 

Según explicó, algunas industrias que antes pagaban alrededor de US$ 4,5 por millón de BTU llegaron a enfrentar valores superiores a US$ 18 por millón de BTU en el mercado internacional.



Esa diferencia de costos impacta especialmente en las industrias del norte argentino, donde sectores productivos de Salta, Jujuy y Tucumán dependen del abastecimiento continuo de gas para sostener sus operaciones.

Montamat consideró que las obras previstas permitirán reducir progresivamente la dependencia del GNL importado y aumentar la participación del gas nacional en el abastecimiento interno. Sin embargo, insistió en que el desafío de fondo requiere una política de infraestructura de largo plazo.

En ese sentido, destacó que Vaca Muerta representa una oportunidad estratégica para Argentina, no sólo por su capacidad de generar exportaciones, sino también por la posibilidad de contar con energía abundante y competitiva para el desarrollo industrial.



El ex funcionario también puso el foco en el sistema eléctrico nacional, al que definió como uno de los sectores más debilitados por falta de inversiones. Señaló que transformar los recursos gasíferos en energía accesible requiere fortalecer toda la cadena: generación, transporte y distribución.

Para el especialista, la Argentina atraviesa una oportunidad inédita: pasó de una situación de déficit energético a convertirse en un país con capacidad exportadora. El desafío ahora es construir las obras necesarias para que la riqueza de Vaca Muerta llegue a todos los consumidores y se transforme en crecimiento económico.

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