El exviceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis cuestionó la política económica actual, advirtiendo que, bajo el esquema de bandas, "el dólar flota suciamente". Afirmó que Argentina enfrenta "una gestión libertaria que emitió muchos pesos" y calificó los dichos de Milei de "esotéricos", señalando que comprar dólares hoy es "un mal negocio".
Álvarez Agis sostuvo que el exceso de emisión, ejemplificado en la eliminación de las LEFI, está detrás del actual "lío". Si bien confesó que la retórica del Presidente da ganas de comprar dólares, remarcó que las medidas del equipo económico hacen poco rentable esa opción: "En la campaña decía que iba a dolarizar y que el peso era excremento, pero en su primer año, la mejor inversión financiera fue un plazo fijo en pesos".
El economista remarcó que seguir la retórica presidencial podría llevar a "muy malos negocios", e ironizó: "Por suerte, las fuerzas del cielo contrataron a dos terrícolas [Bausili y Caputo] para manejar la economía". Según Agis, el dólar no flota administradamente, sino "suciamente": el Gobierno busca llevarlo de a poco a su nuevo valor de equilibrio, evitando un salto brusco, pero generando la expectativa de un peso más débil.
- El exfuncionario destacó que el Gobierno intenta que los dólares salgan del colchón y circulen, pero consideró: "Mientras el peso sea una moneda mala, van a seguir guardando los dólares".
"Es una película que los argentinos vimos muchas veces. En economía vuelve a repetirse. Todo parece barato pero la gente se apura a gastar los dólares en una Argentina que no genera divisas al ritmo en que las gasta. Hubo una corrección del tipo de cambio. Es más sano tenerlo cerca de $1400 que de $1000″, subrayó.
En cuanto a la apertura económica, destacó que Milei avanzó más rápido y con mayor intensidad que en los años del menemismo: "Si te abrís pero el dólar está barato, destruís la industria; si está caro, uno se puede acomodar. Es una protección cambiaria".
A modo de cierre, Agis resumió: "Después de 13 meses de gestión se aceptó que era razonable que el Banco Central compre dólares", y aseguró que mientras el peso siga siendo una "mala moneda", los argentinos seguirán dolarizándose.