El clima financiero favorable para la Argentina volvió a reflejarse este martes en los mercados. El riesgo país cayó a 422 puntos básicos, encadenó su cuarta rueda consecutiva en baja y alcanzó su nivel más bajo desde abril de 2018. Al mismo tiempo, los bonos soberanos y las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraron un desempeño positivo.
La mejora se explica, en gran medida, por el renovado interés de los inversores internacionales tras las recientes decisiones de las calificadoras de riesgo. La semana pasada, S&P elevó la perspectiva de la deuda argentina, un movimiento que se sumó a la mejora previa de Fitch y reforzó las expectativas sobre el mercado local.
Estas revisiones tienen un impacto directo sobre los flujos financieros. Muchos fondos globales administran sus carteras según la calificación crediticia de cada país, por lo que una mejora en la nota argentina habilita una mayor demanda de bonos soberanos. Esa mayor compra de títulos impulsa los precios y, como contrapartida, reduce el riesgo país.
En la rueda de este martes, los bonos argentinos en dólares más operados registraban subas de hasta 0,3%, un movimiento suficiente para que el indicador elaborado por JP Morgan retrocediera otro 0,7%. El mercado continúa mostrando una tendencia favorable para la deuda argentina tras varias semanas de estabilidad cambiaria y mejora en las expectativas financieras.
La caída del riesgo país es seguida de cerca por el Gobierno y por los inversores, ya que un nivel más bajo facilita el acceso al financiamiento externo y mejora las condiciones para futuras emisiones de deuda. Con el indicador ya por debajo de los 430 puntos, el mercado mantiene la atención puesta en los próximos movimientos de las calificadoras y en la evolución de los activos argentinos.

