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Lula-Bolsonaro: ¿oportunidad o amenaza para Argentina?

Los dos candidatos tienen visiones económicas y políticas muy distintas. A corto plazo, sin embargo, no se esperan grandes impactos en Argentina.

Brasil es el principal socio comercial de Argentina
Brasil es el principal socio comercial de Argentina
Ludmila Di Grande 27 octubre de 2022

Las elecciones presidenciales de Brasil, que se celebrarán este domingo, no sólo definen su futuro como país, sino también el de la región y el de su principal socio comercial, Argentina.

Los dos candidatos que se disputarán la presidencia, Luis Inácio Lula da Silva (Partido de los Trabajadores) y el actual presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (Partido Liberal), presentan dos modelos políticos y económicos bien diferentes.

El politólogo especialista en política económica y miembro de la Fundación para el Desarrollo Urbanos Sustentable (fundus), Hernán Herrera, señala que Lula y Bolsonaro tienen dos cosmovisiones de Brasil muy distintas.

"Lula demostró que tiene la capacidad de sacar 33 millones de brasileños de la pobreza y generar un crecimiento importante con inclusión, favoreciendo la inclusión social de grandes porciones de la sociedad. Bolsonaro por el contrario se ha acercado a las posturas más conservadoras que reinan en Brasil. Bolsonaro es la coronación de un proceso de ajuste que comienza en 2014 con Dilma Rousseff", afirmó Herrera. 

"Sin embargo, ha logrado tener un enfoque propio del Brasil que construye. En el mundo, sus posturas fueron más liberales, buscando aperturas y favorecer negocios globales en muchos casos, sin propiciar algún salto de Brasil en el concierto de las naciones del mundo", agregó. 

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Por su parte, el analista internacional e investigador del Conicet, Federico Merke, aseguró: "Hay mucho en juego. Es una elección crucial porque, de ganar Bolsonaro, la democracia brasileña continuará con su deterioro y Brasil quedará más aislado diplomáticamente. Lula y Bolsonaro representan dos visiones muy distintas acerca del papel del estado, la relación con los mercados y la inserción internacional, además de valores muy distintos en relación a cuestiones de inclusión, género o ambiente".

"Los líderes que vuelven al poder se sienten tentados de repetir lo que hicieron antes y que funcionó relativamente bien. Temo que Lula quiera repetir las mismas cosas. El problema es que el contexto internacional es muy distinto a cuando él presidía Brasil", explicó.

¿La elección define la relación bilateral?

Brasil es el principal socio comercial de Argentina y con sus más de 212 millones de habitantes, representa un gran mercado para los bienes y servicios argentinos.

Según un informe del Ministerio de Desarrollo Productivo, la proximidad geográfica y la integración productiva en el sector automotriz son algunos de los factores que explican las fuertes relaciones comerciales entre ambos países.

A modo de ilustración, en los primeros nueve meses del año, las exportaciones a Brasil alcanzaron los US$ 9.352 millones y las importaciones, US$ 12.486 millones. El saldo comercial fue deficitario en US$ 3.134 millones.

En septiembre, las ventas de vehículos fueron nuevamente el principal producto exportación a Brasil por US$ 482 millones y se incrementaron 34,8% interanual y 41% si se compara con 2019.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en un informe, asegura que Brasil es el destino principal de las exportaciones de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza y el segundo de Santa Fe, provincias que concentran el 76% de las exportaciones argentinas.

Es por este motivo que, desde su llegada a la embajada, Daniel Scioli tuvo el gran desafío y necesidad de normalizar la relación bilateral entre Bolsonaro y Fernández, quienes intercambiaron varias críticas en redes sociales y cumbres virtuales. 

En este sentido, Merke consideró: "El triunfo de Bolsonaro significará más de lo mismo, esto es falta de diálogo al más alto nivel con Alberto Fernández y falta de involucramiento en la conversación regional. Bolsonaro comenzará su segundo mandato en enero y meses después comenzará la campaña electoral en Argentina. No descarto que Bolsonaro juegue más fuerte en el país, apoyando a los sectores de derecha, sea el partido de Javier Milei o las expresiones más de derecha de Cambiemos".

Bolsonaro confirmó su viaje a Moscú y accedió al exigente protocolo sanitario que le impuso el Kremlin
 

En la misma línea, el politólogo y analista internacional, Esteban Actis, aseguró que un triunfo de Bolsonaro generaría una profundización del poco vínculo político bilateral hasta diciembre de 2023.

"Significa continuar con este enfriamiento del vínculo y también con la dificultad de pensar a un Brasil que vea a Sudamérica en general y a su vecino en particular, como pilares importantes de la estrategia internacional. Con Bolsonaro, hemos visto la defección regional brasileña: su salida de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la no gestión de ningún ámbito multilateral regional. Eso sería perjudicial para Argentina", explicó. 

"Hay que ver si con el próximo Gobierno existe una sintonía política. Si en las elecciones de 2023 gana un gobierno más de derecha o de centroderecha, se podría reimpulsar un vínculo pero hay que tener en cuenta que tanto Argentina como Brasil vienen perdiendo interdependencia tanto en el ámbito comercial como político y diplomático", consideró Actis. 

Por otro lado, el politólogo señala que más allá de los problemas que hubo con el gobierno de Lula y alguna reticencia, es claro que el PT tenía la convicción de que el vínculo con Argentina era estratégico y fue siempre central. 

"Para Bolsonaro, además de que llega con un cambio político en Argentina, la región y el país en particular, son más un lastre que una plataforma que pueda ayudar a Brasil en su inserción internacional", apuntó.

Por su parte, Merke analizó: "La relación bilateral entre Brasil y Argentina parece avanzar cuando la distancia ideológica es menor y parece estancarse cuando ésta se amplía, pero esta explicación es parcial. Hay una economía política detrás que está estancada hace rato y que tiene los incentivos puestos en el mercado asiático en un contexto de desindustrialización en Brasil que le quita peso a sectores más pro-argentinos y empodera a sectores más conservadores ligados al agronegocio. Este patrón persistirá sin importar quién gane".

Mercosur

El Mercado Común del Sur (Mercosur) es el bloque regional instituido inicialmente por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay al cual en fases posteriores se han incorporado Venezuela y Bolivia, ésta última en proceso de adhesión.

Desde su creación tiene como objetivo principal propiciar un espacio común que genere oportunidades comerciales y de inversiones a través de la integración competitiva de las economías nacionales al mercado internacional.

En lo que va del año, las exportaciones de Argentina al bloque sumaron US$ 11.690 millones y aumentaron US$ 1.259 millones respecto de igual período de 2021. 

Las importaciones fueron por US$ 15.276 millones, con un incremento de US$ 3.349 millones. 

En los primeros 9 meses del 2022, el comercio con el Mercosur concentró el 17,4% de las exportaciones argentinas totales y 23,7% de las importaciones.

Teniendo en cuenta su importancia para el país y para su proyección internacional, Herrera señala: "El riesgo de un cambio abrupto en la configuración del Mercosur es mayor con Bolsonaro, pero no cabe esperar shocks en las relaciones de comercio exterior entre países, en función de quién gane este domingo. De todos modos, la oportunidad con Lula es apostar a nuevas configuraciones regionales que sean promotoras de un comercio con mayor tecnología. Que haya mayor diálogo para construir, lentamente, hacia el futuro, cosa que aparece como una amenaza en el caso de Bolsonaro".

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Por su parte, Scioli, en dialogo con El Economista, afirmó: "Es conocido el fuerte compromiso que tiene Lula con la integración latinoamericana y la gran afinidad personal y política con el presidente Alberto Fernández. Hay una visión común. Seguramente él facilite los acuerdos".

"El expresidente Mauricio Macri y Bolsonaro buscaron modificar el Mercosur pero el mundo no acompañó esos cambios con el tenor esperado. Si bien fueron destructivos respecto de su noción de un bloque regional, no tuvieron un éxito importante que haya impactado notablemente. Por otro lado, el macrismo fue tan abrupto en el manejo del tipo de cambio local, que los problemas vinieron desde adentro para Argentina en el marco de una crisis de deuda que aún no se supera", consideró Herrera.

"Entonces, los cambios a partir del domingo se van a sentir en un terreno económico de una manera leve al principio. Gane quien gane. Pero en ese sendero de caminos que se bifurcan, será más interesante para Argentina un triunfo de Lula que permita acciones conjuntas en América Latina que uno de Bolsonaro que podría acarrear una amenaza para estas alianzas regionales que termine impactando en el comercio argentino a ese país", agregó.

"En definitiva, Lula o Bolsonaro son más una oportunidad o amenaza que impactos abruptos", concluyó Herrera.

 

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