Panorama

Los mercados a los saltos de la mano del ruido político

En la apertura parecía más de lo mismo, todo bajaba y seguía igual que lunes y martes. Pero Bullrich anunció que apoyará a Milei en el balotaje y todo se dio vuelta.
El joystick que alteró ayer los precios de los valores financieros argentinos estuvo centrado otra vez en la política.
Luis Varela 26-10-2023
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A tres días de la primera vuelta presidencial, que dejó a Sergio Massa con ventaja sobre Javier Milei para el balotaje que se realizará dentro de 24 días, la política siguió marcándole ayer el ritmo a las inversiones, imprimiéndoles una volatilidad que dejó a todos con tortícolis.

En la apertura de negocios, todo parecía una repetición de lo que había ocurrido lunes y martes, con caídas precipitadas en acciones y bonos y con dólares libres descomprimiendo, pero desde mediodía el ala halcón del PRO, con Bullrich y Petri como mascarones de proa, salieron a decir que apoyarán a Milei en la segunda vuelta, y los precios de todo cambiaron de dirección.

Mientras Bullrich, afirmando de que en el balotaje se plebiscita el final o la continuidad del peronismo kirchnerista, salía a decir que perdonaba a Milei por las durísimas agresiones que hizo durante la campaña, tanto la Coalición Cívica primero y la UCR después, optaron por decir que no apoyarán ni a Milei ni a Massa, y fueron más allá, afirmaron que la decisión unilateral de una parte del PRO rompe JxC, al tiempo que Rodríguez Larreta también dijo que será neutral.

Desde hace rato que el mercado favorece la postura del ala dura del PRO, y la decisión de los halcones de JxC para acompañar a Milei mejoró el humor del mercado local. Con eso, los dólares se pusieron muy volátiles, con un gran rulo a full y patria financiera festejando, con inversores comprando en el MEP y el CCL y vendiendo en el blue.Por lo que al final del día el blue retrocedió fuerte, con subas para el MEP y el CCL. Mientras que los bonos actuaron sostenidos, con riesgo país en baja. Y lo más potente estuvo en la Bolsa, que en la apertura del día caída 3,3% y en el cierrre terminó con una fuerte suba del 4,9% en pesos y un salto del 15,3% en dólares, aunque todo atado con alambre porque los volúmenes operados fueron muy bajos.

Volatilidad en activos globales

 

Pero más allá de esta eterna maraña argentina, el mercado internacional mostró otro día con variables en fuerte tensión. Volvieron a verse importantes subas tanto para el petróleo como para el Bitcoin, en respuesta a la fuerte actividad económica norteamericana y al nerviosismo sobre cómo hará la Fed para arreglar los problemas que se le vienen encima. Toda esta situación provocó un muy mal día en la Bolsa de Nueva York, donde se siguen limando las ganancias que se venían acumulando a lo largo de la primera parte del año.

En términos puntuales, lo más sorprendente del día fue un derrumbe del 10% para Alphabet (Google), que sufrió porque en su balance dejó ver que sus ingresos no crecen tan bien como antes, mientras que hubo estados contables como los de Microsoft o de Coca Cola que llegaron con números mejores. Pero ciertamente lo que preocupa a Wall Street es que el nivel de actividad en EE.UU. no cede y que el nivel de las tasas de interés norteamericanas sigue subiendo.

Las tasas para arriba

Ayer, las tasas largas de EE.UU. se siguieron empinando: se pagó 5,5% anual a 1 año de plazo, 4,9% a 5 años, 4,9% a 10 años y 5,1% a 30 años. Y con esos rendimientos muchos inversores conservadores del mundo volaron al súper dólar global, que se consolida: así, ayer en el exterior el billete verde subió 0,4% contra la libra y el mexicano, 0,2% contra el euro y el yen y 0,1% contra el real y el yuan, y solo bajó 0,5% en Chile.

En el mercado cambiario argentino, mientras tanto, a pesar del nuevo tipo de cambio mejorado para todas las exportaciones que lanzó Massa esta semana para ver si junta algunas reservas en el Banco Central, no hubo buenas noticias en ese sentido. Como el mix del dólar exportador está compuesto ahora 70% al valor del dólar oficial y 30% al valor contado con liquidación, el dólar exportador de ayer fue de $513,48 (46,7% más que lo que valía hasta hace una semana). Pero como ese valor es puramente electoral, ya que durará por 30 días, ayer el BCRA pudo sumar con compras en el mercado por US$ 15 millones, pero al final del día la autoridad monetaria perdió US$ 56 millones de las reservas. Y probablemente la peor noticia es que los bancos no quieren más Leliq ni Notaliq: las dos licitaciones del día estuvieron desiertas.

El dólar y las reservas

 

Y el tema de las reservas no es sencillo. Ahora viene un vencimiento por US$ 3.500 millones con el FMI, por lo que para el momento del balotaje habrá en el BCRA US$ 11.000 millones de reservas negativas, solo quedan yuanes, y eso altera por completo a los expertos en temas cambiarios. De ese modo, la rueda de ayer se convirtió en un nuevo día de fiesta para los que hacen puré, rulos o bucles entre los bancos y las cuevas que el Gobierno deja funcionar. Por eso, compraban dólares baratos en los bancos (MEP y CCL) y los vendían inmediatamente en las cuevas amigas. Así, el dólar blue cayó $100 pesos hasta $1.000 pesos, el Senebi cayó $39,40 hasta $979,50, pero el MEP saltó $21,01 hasta $892,72 y el contado con liquidación subió $7,06 hasta $894,94. Por lo que la brecha entre el oficial y blue bajó al 172% y la del CCL con el mayorista fue del 156%, dos variaciones que hacen completamente inconsistente cualquier tipo de planificación económica.

La jugada de Bullrich

 

La decisión de Bullrich de apoyar a Milei y los tibios anuncios de Massa adelantando que mejorará los pagos de los títulos públicos argentinos (algo que ya hizo hace unos meses) provocaron más negocios con papeles estatales, por lo que los bonos argentinos recuperaron 0,5%, y con eso el riesgo país cedió 62 unidades, hasta 2.475 puntos básicos.

Este movimiento de tipos de cambio y bonos a nivel local, estuvo confrontado con mercados bursátiles en ebullición. Por las tasas norteamericanas tan firmes, hubo una fuerte baja en la Bolsa de Nueva York: el Dow cedió 0,3%, el S&P cayó 1,4% y el Nasdaq se hundió 2,4%. Mientras que la Bolsa de San Pablo bajó 0,8% y la de México subió 1%.

Y en el mercado bursátil local, después de la apertura nuevamente bajista, todo dio una vuelta de campana y con $16.794 millones operados en acciones y $16.445 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió al cierre nada menos que 4,9% en pesos y 15,3% en dólares. En tanto que los ADR argentinos en Nueva York tuvieron un día mixto, con subas del 1% al 7% para Francés, Supervielle, Galicia, Macro, Central Puerto, Cresud, Loma Negra, Telecom, Edenor y Pampa E; con bajas del 2% al 3% para Despegar y Mercado Libre. Y debe remarcarse que los valores argentinos que más repuntaron en Wall Street fueron los bancos, porque se supone que una resistencia a Massa puede derivar en algún tipo de arreglo con el abismo negro de las Leliq, que ya se acercan a los $ 22,5 billones, con un pago de intereses (emisión nueva) por $ 2,4 billones cada 30 días, kerosene en pasto seco para la inflación futura.

Por supuesto, toda esta situación viene acompañada por valores alterados en las commodities. El buen nivel de actividad norteamericano y la posibilidad de que las tasas se mantengan altas más tiempo, más el conflicto en Medio Oriente, terminaron por imponer fuerte volatilidad en las materias primas. Hubo un repunte del 2,3% para el petróleo, los metales preciosos y básicos actuaron mixtos. Hubo fuerte bajas para los granos en Chicago, con lenta recuperación de actividades (y puertos bloqueados) en Rosario. Y el semáforo del día estuvo otra vez en el mundo cripto: se ven dificultades para que Jerome Powell arregle las cosas con el intento de reelección de Joe Biden en el medio, por lo que muchos inversores se siguen refugiando en el Bitcoin, que subió ayer 2,3%, a su mayor valor en 18 meses, aunque debe advertirse que los demás valores del panel no lo están acompañando.

El contexto político

¿Qué puede pasar por delante? Quedan 24 días para el balotaje y en la Argentina de estos tiempos un par de horas es una eternidad. Los inversores saben de memoria que hábil y peligrosamente, Massa usó dinero de todos para pagar la campaña más cara de la historia argentina. Así dividió con gran astucia a la oposición en tres, y hará lo mismo en los próximos 24 días para aplastar en el balotaje. Con esto se ve que la bomba que se armó durante todo este mandato no va a explotar hasta que se vote.

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