Tensión

La UIA encendió la alarma: 70.000 empleos menos, fábricas frenadas y un duro reclamo por impuestos

El presidente de la UIA, Martín Rappallini, advirtió que la industria todavía no recupera los niveles de actividad de 2022, alertó por la pérdida de 70.000 empleos y reclamó menos impuestos y medidas para mejorar la competitividad frente a China y las importaciones.

El presidente de la UIA, Martín Rappallini.
El presidente de la UIA, Martín Rappallini.
24 junio de 2026

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, advirtió que varios sectores fabriles siguen muy por debajo de los niveles de actividad de 2022, alertó por la pérdida de 70.000 empleos desde mediados de 2023 y reclamó medidas para mejorar la competitividad. También pidió una reducción de impuestos y sostuvo que la industria fue uno de los principales factores de contención de la inflación en los últimos dos años.

La actividad sigue rezagada y preocupa el empleo

Rappallini aseguró que el panorama para la segunda mitad del año luce "complejo" y sostuvo que es necesario impulsar el consumo y el crédito para reactivar a los sectores más golpeados.

"Motivar el consumo y generar condiciones para que haya crédito, para que todos los sectores que están rezagados vuelvan a reactivarse", afirmó.



El dirigente describió una industria que avanza "a dos velocidades" y señaló que actividades como la construcción, el textil, el calzado, la metalmecánica y las autopartistas todavía operan entre un 25% y un 30% por debajo de los niveles de 2022.

Además, precisó que la industria manufacturera en su conjunto se mantiene alrededor de un 10% por debajo de los registros de aquel año, que ya reflejaban un atraso acumulado de casi 15 años. En ese contexto, advirtió sobre la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de empresas.

Según indicó, desde mediados de 2023 se destruyeron alrededor de 70.000 empleos industriales.



La UIA reclama menos impuestos y un régimen similar al RIGI

El titular de la UIA afirmó que la entidad mantiene un diálogo permanente con el Gobierno para avanzar en medidas que permitan mejorar la competitividad del sector.

Entre las propuestas mencionó una reducción de los aportes patronales y la creación de un régimen específico para la industria, similar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Según explicó, así como el RIGI permitió equiparar las condiciones tributarias de los sectores vinculados a los recursos naturales frente a países como Chile, Australia, Estados Unidos o Perú, la industria necesita herramientas para competir con economías como Brasil o China.



"La presión fiscal está en torno a 50 puntos, pero hay un 40% de informalidad, entonces aparece como 30 porque hay una gran parte que no paga", sostuvo.

También destacó la reducción de los derechos de exportación para productos industriales y recordó que Argentina es uno de los pocos países que todavía mantiene este tipo de gravámenes.

"La industria fue un gran ancla para la inflación"

Rappallini sostuvo que el sector industrial contribuyó a moderar la inflación en los últimos dos años, ya que sus precios crecieron por debajo del promedio de la economía.



"Cuando se observan los niveles de inflación de los últimos 2 años, la inflación general estuvo en torno al 180% o 190%, los servicios alrededor del 300%, muy por encima de la inflación general, y la industria en 120%. Nosotros hemos sido un gran ancla para la inflación", señaló.

A partir de ese diagnóstico, volvió a reclamar una reducción de impuestos.

"Bajemos los impuestos, porque hoy se hace difícil competir con un mundo globalizado, muy agresivo por parte de China. El sector industrial necesita tener condiciones para poder competir", afirmó.



La preocupación por China y la competencia global

El presidente de la UIA también advirtió sobre las dificultades que genera la competencia internacional, especialmente frente al avance de China.

Según sostuvo, muchos productos importados ingresan al mercado argentino con ventajas tributarias y arancelarias que reducen significativamente sus costos respecto de la producción local.

Además, señaló que la preocupación por el avance comercial chino ya es compartida por otras economías.



"Hoy el mundo está tomando nota de la agresividad comercial de China y aplicando medidas", aseguró.

Rappallini remarcó que China concentra cerca del 55% de la producción mundial de acero, automóviles, aluminio y plásticos y advirtió que una mayor concentración manufacturera podría afectar el funcionamiento del comercio internacional.

"El libre comercio funciona cuando hay reglas parejas para todos. Si tenés un país que directamente subsidia exportaciones, no vas a tener libre comercio, va a ser un monopolio total, con destrucción de los tejidos industriales y empresas a nivel global", concluyó.



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