Una escueta nota interna de la Cooperativa Yerbatera Andresito Limitada, una de las mayores del mercado yerbatero de Misiones, encendió las alarmas en el sector al anunciar la suspensión de pagos a sus socios "hasta nuevo aviso". La entidad aclaró luego que se trata de una medida transitoria y descartó atravesar una situación de quiebra, aunque el episodio volvió a poner en evidencia la delicada situación financiera que atraviesa la actividad.
- El presidente de la cooperativa, Juan Carlos Amann, explicó que la decisión responde a una "situación financiera compleja" que impide realizar pagos de contado por transferencia a los productores que entregaron yerba en las últimas semanas.
- Según detalló, a esta altura del año la cooperativa debe afrontar una fuerte carga impositiva, mientras que los pedidos de cobro inmediato superan la capacidad financiera de la entidad.
Amann negó un quiebre total de la cadena de pagos y aseguró que los pagos diferidos continúan con normalidad. También buscó llevar tranquilidad al remarcar que "el problema es financiero, no económico" y que la cooperativa mantiene su operatoria habitual: cuenta con stock de yerba canchada para todo el año, el molino sigue activo y se cumplen los compromisos con los clientes. Entre enero y octubre, Andresito despachó más de 5,5 millones de kilos al mercado interno y sostuvo exportaciones a Chile, Rusia y Siria.

La situación de Andresito no es un caso aislado. La cooperativa La Hoja también sufrió el corte de la cadena de pagos y acumula cheques rebotados por más de $1.200 millones, entregados a productores y proveedores. Desde la Cooperativa Kilómetro 16 confirmaron que varios de esos documentos corresponden a operaciones con el molino La Hoja, reflejando que la crisis ya impacta de lleno en el eslabón industrial.
- El trasfondo del conflicto se vincula con la desregulación del mercado yerbatero iniciada a fines de 2023, cuando el Gobierno nacional quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate la facultad de fijar precios de referencia.
Aunque el consumo interno repuntó levemente y las exportaciones crecieron con fuerza, los precios de la hoja verde no cubren los costos de producción, mientras los plazos de pago se estiran hasta 180 días y los insumos —como el gasoil— se dispararon más del 200%, trasladando la crisis a toda la cadena productiva.