Fin de la prohibición: habilitan la venta de vapeadores y endurecen reglas para menores
El Gobierno oficializó este lunes un cambio clave en la política sobre productos de nicotina: dejó atrás más de 15 años de prohibición y estableció un marco legal para la comercialización de vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, busca ordenar un mercado que hasta ahora operaba en la informalidad. Según el diagnóstico oficial, el esquema restrictivo no logró frenar el consumo y, por el contrario, impulsó el crecimiento del mercado ilegal y el contrabando.
La nueva normativa, coordinada entre Economía, Salud, la ANMAT y la Jefatura de Gabinete, introduce un registro obligatorio para todos los productos. A partir de ahora, ningún dispositivo o sustancia podrá venderse legalmente sin estar inscripto. El objetivo es terminar con la falta de control estatal y garantizar trazabilidad, en un contexto donde el consumo ya es masivo pero carecía de fiscalización efectiva.
El reordenamiento también apunta a establecer responsabilidades claras.
- Las empresas deberán declarar la composición exacta de sus productos y cumplir con estándares estrictos de calidad y condiciones de fabricación.
- Además, al ingresar al circuito formal, estos productos comenzarán a tributar, lo que implica un cambio relevante en términos económicos y busca reducir el peso del mercado en negro.
Uno de los ejes centrales de la regulación es la protección de menores. La norma dispone la eliminación de sabores en los vapeadores, considerados por el Gobierno como la principal puerta de entrada al consumo en adolescentes. También fija límites a la concentración de nicotina y establece listas de ingredientes permitidos y prohibidos, con el objetivo de desalentar el inicio temprano en la adicción.
El cambio responde a un nuevo enfoque: aceptar que el consumo existe y avanzar hacia una estrategia de reducción de daños. Desde el Gobierno sostienen que la regulación permitirá ofrecer alternativas "potencialmente menos dañinas" para fumadores adultos. En la industria celebraron la decisión y señalaron que el país se alinea con más de 100 mercados que ya regulan estos productos. El desafío ahora será la fiscalización, clave para desplazar al circuito ilegal que creció durante años al margen de la ley.