Un mundo de depredadores

"El petiso tiene que pedir la hormona de la competitividad": la receta de Ricardo Arriazu para que el país aproveche el escenario internacional actual

En la séptima edición del ciclo Democracia y Desarrollo en el Malba, la primera charla de la jornada reunió a destacados analistas para debatir sobre geopolítica y economía. Coincidieron en el potencial energético y minero del país, pero alertaron sobre los riesgos sociales, la urgencia de eliminar distorsiones macroeconómicas y la necesidad de una inserción pragmática.

Especialistas analizaron las claves para atraer inversiones y aprovechar los recursos estratégicos de la Argentina frente a un orden mundial complejo.
Especialistas analizaron las claves para atraer inversiones y aprovechar los recursos estratégicos de la Argentina frente a un orden mundial complejo. Foto: Guillermo Rodríguez Adami
Ramiro Gamboa 24 junio de 2026

El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) fue el escenario de la jornada inaugural del ciclo Democracia y Desarrollo, organizado por Clarín. Bajo el lema de ampliar las fronteras competitivas en un entorno de cambio constante, el encuentro se enfocó en las oportunidades geopolíticas para la Argentina. La conducción de este primer panel estuvo a cargo de la periodista Carolina Amoroso, acompañada por el jefe de Economía de Clarín, Horacio Riggi, en calidad de moderador invitado.

Esta charla inicial reunió a voces de peso: Ricardo Arriazu, titular de Ricardo Arriazu y Asociados; Carlos Pérez Llana, doctor en Relaciones Internacionales; Martín Rapetti, director ejecutivo de Equilibra; Francisco de Santibañes, presidente del CARI, y Dante Sica, socio fundador de ABECEB. Los expositores desglosaron los desafíos argentinos frente a las tensiones de las grandes potencias mundiales.

Clarín - Foto: Maxi Failla
Los expositores desglosaron los desafíos argentinos frente a las tensiones de las grandes potencias mundiales. Foto: Maxi Failla



El fin del orden conocido y el nuevo tablero global

Santibañes inauguró el intercambio con una certeza: el orden de las últimas décadas, caracterizado por la hegemonía estadounidense y la globalización, llegó a su fin

El experto detalló: "Hoy se prioriza la búsqueda de la seguridad a la eficiencia económica por parte de los Estados. Se precisa que los proveedores sean confiables a la hora de comprar alimentos, minerales críticos y energía". Asimismo, atribuyó esta dinámica a la fricción estructural entre China y Estados Unidos, sumada al impacto de las innovaciones tecnológicas en el ámbito militar. 

Pese a la crisis del multilateralismo, el presidente del CARI Santibañes brindó un pronóstico alentador para la región: "Eso no significa que países medios como Argentina, que tengan una estrategia clara, instituciones para llevar adelante esa estrategia y sepan aprovechar las oportunidades que el mundo les presenta, no estén en condiciones favorables frente a la elevada demanda por lo que producimos".



El doctor en RR.II. Pérez Llana reforzó esa postura y citó al presidente francés Emmanuel Macron: "En este mundo, para ser respetado, hay que ser temido". El analista proyectó un año marcado por la incertidumbre electoral estadounidense y conflictos inconclusos en Medio Oriente y Europa. Sobre este último punto, sentenció: "El Occidente estratégico murió en Ucrania, cuando Estados Unidos no la ayudó". En cuanto a la influencia de China, destacó su peso indirecto pero determinante en Medio Oriente: "A través de Pakistán, en toda la negociación diplomática China estuvo muy presente y continuará de esa forma".

Clarín
Santibañes inauguró el intercambio con una certeza: el orden de las últimas décadas, caracterizado por la hegemonía estadounidense y la globalización, llegó a su fin. 

La oportunidad económica y el fantasma de la "enfermedad holandesa"

En el plano económico, Arriazu trazó un panorama auspicioso al afirmar: "No he visto una oportunidad como esta para la Argentina". Detalló que esta ventaja surge por la demanda global de energía, minería, sector agropecuario y economía del conocimiento, un escenario donde "Argentina puede crecer 5,5% por año sin ningún tipo de problema y sin crisis". No obstante, advirtió que el salto hacia una nueva matriz productiva implicará turbulencias, con una destrucción inicial de empleos superior a la creación. Para mitigar impactos, sugirió una hoja de ruta clara: "Si vamos a usar recursos naturales que se agotan, hay que pensar qué va a pasar después. Para eso se necesita, como hizo Noruega, fondos intergeneracionales".



Rapetti coincidió en el potencial extraordinario, pero aportó cautela frente al proceso de reconversión. Expresó dudas de que el país experimente una "enfermedad holandesa" clásica —un fenómeno en el cual el ingreso de divisas aprecia el peso frente al dólar y perjudica a los sectores productivos—. 

El economista basó su postura en las estimaciones de producción: "Las proyecciones más optimistas que hacen los ingenieros, tanto en Vaca Muerta como en minería, hablan de unos US$50.000 millones o US$60.000  millones en exportaciones en cinco años. Esa enorme transformación son US$1000 per cápita".

Para fundamentar por qué este valor resulta bajo, contrastó la situación con la de otros países exportadores: "Chile exporta US$ 3000 per cápita,mientras que Australia y Canadá registran US$6000 y US$9000 en energía y minería; Noruega alcanza los US$15.000". Según Rapetti no se observa una economía con un ingreso desmedido de divisas: "¿Es esto una economía de enfermedad holandesa? No parece". Pese a ello, señaló los daños irreversibles de la transición y citó la evidencia internacional sobre los trabajadores desplazados del sector industrial, quienes concluyeron sus trayectorias laborales reubicados "en servicios no transables de peor calidad, con peores ingresos".


El economista Martín Rapetti - DEMOCRACIA Y DESARROLLO 
MARTIN RAPETTI
FOTO GUILLERMO RODRIGUEZ ADAMI
 Según el economista Martín Rapetti no se observa una economía con un ingreso desmedido de divisas. Foto: Guillermo Rodriguez Adami

La adaptación de la industria y la ejecución interna

Frente a los temores de desindustrialización, Dante Sica argumentó: "La industria no es la gran perdedora. Todos estos sectores son grandes demandantes de bienes de capital". 

El exministro explicó que los ecosistemas productivos actuales requieren innovación y que la industria posee resiliencia para proveer a dichas cadenas, siempre que se garantice estabilidad macroeconómica y acceso al crédito. 

Según su mirada, la principal barrera actual no radica en el contexto externo: "Hoy la gran restricción que tenemos no es la ausencia de mercado, no es un problema de precios ni de tipo de cambio, es un problema de capacidad de ejecución". Al respecto, detalló que superar esa traba exige una "coordinación público y privada" para poner en marcha los proyectos de infraestructura que demandan áreas estratégicas como Vaca Muerta, la minería y el agro.



Arriazu sumó una crítica contundente a las medidas de corto plazo. Desestimó los reclamos por saltos cambiarios, recordó que "Argentina es el segundo país en el mundo con más devaluación acumulada y la gente sigue pidiendo devaluación" y apeló a una analogía gráfica: "En Argentina devaluar es como si el petiso pidiera que se devalúe el metro en lugar de crecer. El petiso tiene que pedir la hormona del crecimiento, y Argentina tiene que pedir la hormona de la competitividad". La solución, sentenció Arriazu, requiere eliminar la inflación, consolidar la seguridad institucional y corregir el gasto público improductivo para reducir el costo local.

Arriazu - DEMOCRACIA Y DESARROLLO 
RICARDO ARRIAZU Y DANTE SICA
FOTO GUILLERMO RODRIGUEZ ADAMI
Arriazu: "En Argentina devaluar es como si el petiso pidiera que se devalúe el metro en lugar de crecer". Foto: Guillermo Rodríguez Adami

El rol provincial, la infraestructura y los socios estratégicos

El protagonismo de las provincias emergió como un desafío ineludible. Sica advirtió sobre el desplazamiento de las inversiones hacia distritos del interior y subrayó: "El gobierno central pierde parte de la relevancia y ganan mucha relevancia en la discusión de la competitividad las provincias". 

En esta línea, criticó con dureza las normativas que obligan a contratar mano de obra o insumos locales de forma exclusiva: "Las provincias van a tener que tener una mirada de desarrollo territorial y no con esa locura de los compres locales, de que para poder trabajar en Vaca Muerta tenés que ser originario de Neuquén. Ponen restricciones artificiales que derivan en procesos de discrecionalidad que después impactan en las estructuras de costos de las empresas". 



Para contrarrestar esta situación, reclamó planificar obras para cubrir los déficits de infraestructura social y vial: "Va a tener que haber mucha más participación del sector privado en ese desarrollo".

Dante - Foto: Guillermo Rodríguez Adami.
Dante Sica: "El gobierno central pierde parte de la relevancia y ganan mucha relevancia en la discusión de la competitividad las provincias". Foto: Guillermo Rodríguez Adami

Geopolítica, el valor de los estrechos y los socios del futuro

Para cerrar el panel, la atención se volcó hacia la política exterior y los conflictos geográficos. Pérez Llana consideró vital ampliar la visión de las élites locales y alertó sobre la importancia estratégica de las rutas comerciales: "Hay que desparroquializar, educar. Hoy todos descubrimos que los estrechos son importantes; Ormuz puso el estrecho en el mercado". Además, el analista vinculó este escenario con la influencia silenciosa de China a través de sus socios en la región islámica.



Santibañes complementó esta mirada al destacar que la lejanía de esas zonas de tensión beneficia a la Argentina. Según el especialista, "los países están dispuestos a pagar un premium por importaciones de naciones que estratégicamente no representan un riesgo y cuyas rutas de exportación no pasan por estrechos como Ormuz; esto nos vuelve un país atractivo".

A la hora de definir alianzas comerciales, Arriazu postuló a la India como el socio ideal para firmar un tratado de libre comercio. Fundamentó su elección en el déficit calórico y la expansión demográfica de esa nación: "China ya está en 3100 kilocalorías por habitante. India está en 2100 y su población sigue en aumento. Justo necesita lo que nosotros tenemos".

El intercambio en el Malba dejó una certeza: más allá de los matices sobre el rumbo económico, el país necesita debatir para descifrar el camino al desarrollo. En lugar de perder el tiempo en polémicas banales, el escenario global exige concentrar la atención y la energía en los temas de fondo. Bienvenida sea esta conversación impostergable.



Cierre - Foto: Ariel Grinberg
Arriazu: "China ya está en 3100 kilocalorías por habitante. India está en 2100 y su población sigue en aumento. Justo necesita lo que nosotros tenemos". Foto: Ariel Grinberg

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