El FMI, la revisión de las metas y los US$ 9.000 millones que faltan para evitar otro waiver en septiembre por las reservas
Mientras que la Argentina espera que el FMI se reúna para aprobar la revisión de metas (excepto la de reservas), algo que podría ser a finales de julio (demorado desde junio), el organismo volvió a criticar la velocidad de la compra de dólares por parte del Gobierno. La entidad, en un reporte global, dijo que el nivel de reservas de Argentina es "críticamente bajo" e instó al oficialismo a acelerar el rimo de compras. "Los esfuerzos son esenciales para reconstruir las reservas como la compra de divisas para cumplir con las obligaciones del servicio de la deuda en divisas", apuntó el Fondo.
El tema, urticante para el elenco oficial, es de vieja data. En el trimestre de mayor abundancia estacional, se incumplió por US$ 4.650 millones la meta de reservas acordada con el FMI a principios de abril. "A este ritmo, tras el pago del bono la segunda semana de julio, el desafío de compras para la meta de septiembre asciende a US$ 9.000 millones, y a diciembre por unos US$ 15.000 millones", recuerda Empiria, la consultora de Hernán Lacunza.
Según su último informe, explican que las autoridades parecen haber declinado su posición inicial de no intervenir dentro de la banda (ni con el Central ni con el Tesoro), y han efectuado compras puntuales en los últimos días (por unos US$ 2.166 millones) que, sumadas a la emisión de títulos susceptibles de ser suscriptos en dólares semanas atrás, permitieron empezar a acumular reservas frescas.
Sin embargo, Economía lo hizo convalidando nuevos pisos para el tipo de cambio oficial: desde los $1.148 por dólar implícitos en la emisión del Bonte de fines de mayo hasta los $1.260 aceptados en las "compras por bloque" de la semana pasada.
La semana pasada, Moody's Rating había elevado la nota de la Argentina en dos escalones (algo inédito) pero volvió a remarcar el tema de las reservas. "El proceso de desinflación, impulsado por un cambio efectivo en la política fiscal y macroeconómica, y las reformas económicas que buscan eliminar las distorsiones del mercado y atraer inversiones reales también respaldarán el objetivo del programa del FMI de lograr la sostenibilidad de la balanza de pagos a mediano plazo. Sin embargo, la debilidad de las reservas externas y los impedimentos estructurales para la inversión son todavía desafíos para la estabilidad externa y limitan el perfil crediticio soberano en el nivel de calificación Caa1", dijo la calificadora.
Empiria afirma que la regulación es mejor que hace tres meses (levantamiento del cepo para personas humanas, no para empresas), y el tipo de cambio real más razonable que el de hace 45 días (el multilateral es 17% mayor al de mediados de abril).
"Ajustes probablemente no deseados en un semestre electoral, que aún no se han trasladado a los precios internos (aunque el 1,6% de junio aun no haya captado la suba del dólar en julio), pero inexorables ante la evolución crítica de las cuentas externas. No obstante, la inexorable dolarización de portafolios de los períodos pre-electorales hace prever una trayectoria no lineal del tipo de cambio oficial, aunque tampoco explosiva, con el Banco Central usando las herramientas disponibles (tasas, futuros) para amortiguar el ritmo correctivo", concluye la consultora de Lacunza.
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