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El Gobierno vuelca US$ 8.870 millones para darle "cobertura cambiaria" a los inversores

PPI advierte que bajó la intervención visible en futuros y mercado secundario, pero el Tesoro habría trasladado la cobertura al mercado primario.
20-07-2026
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¿El equipo económico redujo su presencia en los mercados secundarios de cobertura cambiaria? Según una ALyC importante de la City, la menor actividad en esos mercados no significa que el Gobierno haya recortado el volumen de cobertura que ofrece al sector privado: por el contrario, esa cobertura siguió creciendo, aunque ahora canalizada por otra vía.

De acuerdo con los datos relevados por Portfolio Personal Inversiones (PPI), el interés abierto en contratos de futuros de dólar cayó en las últimas tres ruedas, con una reducción acumulada de US$ 48 millones, en simultáneo con la recuperación del tipo de cambio oficial. 

  • La señal se replicó en el mercado secundario de instrumentos dólar linked: el volumen operado en la D31L6 —la letra que había concentrado buena parte de la intervención previa— se desplomó a un promedio de apenas US$ 87 millones diarios la semana pasada, muy por debajo de los US$ 236 millones de la semana anterior.

La hipótesis que plantea PPI es que el Tesoro no abandonó su estrategia de ofrecer cobertura cambiaria, sino que la trasladó al mercado primario: en la última licitación, los instrumentos vinculados al dólar explicaron el 24,8% del monto adjudicado. 

Así, mientras la intervención "visible" en futuros y en el mercado secundario se moderó, la cobertura total provista por el sector público siguió en ascenso, estiman en la compañía financiera. 

Tras un incremento de más de US$ 2.100 millones entre mayo y junio, las proyecciones de PPI indican que julio sumaría otros US$ 2.540 millones, lo que llevaría el stock acumulado a unos US$ 8.870 millones, cifra que ya incorpora los US$ 967 millones adjudicados en dólar linked en la última subasta.

Desde la salida del cepo y la unificación cambiaria, el Banco Central dejó de intervenir de forma directa comprando o vendiendo dólares en el mercado de contado dentro de la banda de flotación, salvo cuando el tipo de cambio toca los límites superior o inferior de esa banda. Sin embargo, mantiene otras herramientas para administrar las expectativas de devaluación y evitar movimientos bruscos en el dólar.

Una de ellas es la operatoria en el mercado de futuros de dólar (ROFEX y el segmento de futuros del MAE), donde el BCRA puede vender contratos para fijar un precio de referencia a futuro más bajo del que el mercado espera, desalentando así las coberturas especulativas y conteniendo la suba del tipo de cambio esperado. 

Esta intervención no implica un desembolso inmediato de reservas, pero sí genera un pasivo contingente: si el dólar termina subiendo más de lo pactado en el contrato, el Central debe afrontar la diferencia.

 

La otra vía es la emisión de instrumentos de deuda del Tesoro "dólar linked" —bonos y letras cuyo valor se ajusta según la evolución del tipo de cambio oficial—, que ofrecen cobertura cambiaria a inversores sin necesidad de que el Central venda futuros o reservas. 

Cuando el Tesoro coloca más de este tipo de instrumentos en sus licitaciones, en los hechos absorbe parte de la demanda de cobertura que de otro modo iría a parar al mercado de futuros o al dólar financiero (CCL/MEP), aliviando la presión sobre el tipo de cambio oficial.

Ambos mecanismos —futuros y dólar linked— cumplen una función similar: dar previsibilidad a empresas e inversores sobre el valor futuro del dólar y evitar que la incertidumbre cambiaria se traduzca en una corrida hacia el dólar. La diferencia es que uno recae sobre el balance del Banco Central (futuros) y el otro sobre el del Tesoro (deuda dólar linked), lo que explica por qué el Gobierno puede reducir su exposición en un frente mientras la aumenta en el otro.

Esta semana no hay licitación del Tesoro en el calendario, aunque sí está previsto un canje de instrumentos dólar linked. Sin ese mecanismo primario como válvula de escape, el foco volverá a estar puesto en los mercados secundarios, señala el informe. La pregunta que ordena la semana, según PPI, es si el Banco Central sostiene el perfil bajo mostrado hacia el cierre de la semana pasada, o si reaparecen señales de intervención en futuros y dólar linked para contener la dinámica cambiaria. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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