- Joaquín Cottani, ex número dos de Caputo, advirtió que el plan económico necesita un giro.
- Si no hay cambios, la recesión podría agravarse y crecerían las dudas sobre la solvencia del Estado, según el economista.
Desde Nueva York, Joaquín Cottani —ex vice de Economía y mano derecha de Luis Caputo en los primeros seis meses del gobierno de Javier Milei— analizó el delicado momento del mercado cambiario.
- "El Banco Central va a vender dólares si realmente el tipo de cambio toca el techo de la banda, no antes, y es probable que eso ocurra a menos que las tasas de interés sigan aumentando o lleguen a niveles exorbitantes. Creo que la economía no da para tasas más altas, pero tampoco hay mucho margen para que el Banco Central intervenga vendiendo las reservas que son necesarias para pagar la deuda externa".
Sobre la estrategia de corto plazo, fue directo: "Hasta las elecciones el Gobierno intentará intervenir de a poquito en todas las formas posibles, incluso vendiendo en futuros. El problema está desatado y evidentemente este no es el momento para sincerar todo". Y advirtió que el esquema actual no es sostenible: "Después de las cuatro semanas hacia las elecciones, el rumbo va a tener que cambiar, porque no habrá otra alternativa".
Cottani cuestionó la lógica oficial de tasas altísimas para contener el dólar y la inflación: "El Gobierno está embretado en una situación que se fue generando con el tiempo. Tomó una estrategia de todo o nada para sostener la estabilidad del tipo de cambio y de la inflación, aunque fuera al costo de problemas en otras áreas, como el nivel de actividad, porque exigía tasas muy altas, y en el atraso cambiario, sin acumulación de reservas". Para él, "se viene un cambio de raíz del plan. Y si no lo hubiera, y se insiste con este sueño de la dolarización endógena o de congelar la oferta monetaria, el ajuste se demoraría todavía más".
Finalmente, delineó el giro que considera imprescindible: "Los cambios que hay que hacer no son profundos para que cambie el humor. Lo que hay que hacer es simplemente liberar el tipo de cambio, eliminar cualquier tipo de controles que existen y anunciar un programa de compra de reservas que elimine esta incertidumbre".
Su advertencia fue clara: "Si no hay un cambio, la recesión se va a agravar y el problema de las reservas, junto con la falta de acceso al crédito, terminará generando dudas sobre la solvencia del sector público argentino". Y cerró con un deseo: "Espero que cambien, yo quiero que a este Gobierno le vaya bien".


