El Banco Central baja al 65% los encajes y apunta a destrabar el crédito
El Banco Central volvió a dar una señal al mercado al flexibilizar los encajes bancarios, con el objetivo de bajar las tasas en pesos y mejorar la liquidez del sistema financiero. La decisión, que regirá desde este viernes, se conoció apenas un día después del acuerdo técnico con el FMI y forma parte del proceso de normalización monetaria tras el fuerte ajuste aplicado en 2025.
En la reunión semanal de directorio, la entidad ajustó las normas de efectivo mínimo mediante la Comunicación A8423, reduciendo las exigencias sobre los bancos. Según fuentes oficiales, la medida busca dar mayor flexibilidad en la administración de la liquidez y acompañar un escenario de menor tensión cambiaria, con el dólar mayorista en torno a $1.358.
El cambio se da luego de un período de fuerte restricción. Entre julio y octubre de 2025, el Central endureció las condiciones ante la caída en la demanda de dinero previa a las elecciones. Ahora, en sentido inverso, avanza con una relajación progresiva: el mínimo de integración diaria de encajes baja al 65%, tras haber sido recortado previamente del 95% al 75% en noviembre.
Además, el organismo eliminó los plazos mínimos y máximos de los bonos que pueden usarse como encajes, lo que amplía el universo de activos elegibles y mejora la capacidad de los bancos para generar liquidez regulatoria. En paralelo, volvió a habilitar el corredor de pases activos, una herramienta clave para ordenar las tasas de corto plazo y reducir su volatilidad al cierre del mercado.
Estas medidas están alineadas con los compromisos asumidos con el FMI, donde el frente monetario es central. El objetivo es limitar la volatilidad de tasas, reactivar el crédito y normalizar la liquidez tras el ajuste del año pasado. En ese marco, el BCRA también busca recomponer reservas —con una meta de al menos US$10.000 millones en 2026—, de los cuales ya acumula cerca del 60%.