La administración de Donald Trump pondrá en marcha desde este viernes un nuevo esquema de aranceles para productos importados desde 60 países, entre ellos Argentina. En el caso argentino, se mantendrá un gravamen general del 10%, aunque el Gobierno estadounidense confirmó que habrá excepciones para determinados productos, que incluso se ampliarían respecto del acuerdo bilateral firmado este año.
Cómo quedan los aranceles para la Argentina
La medida fue oficializada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) tras concluir una investigación iniciada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, vinculada al combate contra el trabajo forzoso en las cadenas globales de suministro.
Según explicó el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, el objetivo es "corregir lo que constituye una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora".
Para Argentina, el nuevo esquema mantiene un arancel del 10%, el mismo nivel previsto en el Tratado sobre Comercio e Inversiones firmado entre ambos países en febrero, que había quedado en duda luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos anulara el anterior régimen de aranceles globales impulsado por Trump.
Qué productos argentinos quedarían exceptuados
Además de ratificar el arancel general, la resolución contempla excepciones para distintos productos argentinos.
Entre ellos figuran:
- Minerales críticos como el litio.
- Yerba mate y té.
- Maderas.
- Animales vivos.
- Flores.
- Aceites de jojoba y de argán.
- Corcho, ratán y seda.
- Piedras preciosas, perlas, galio, germanio y arrabio.
Según fuentes que participaron de la negociación, Argentina conservará las más de 1.600 exenciones previstas en el acuerdo bilateral y, además, se incorporarán 93 nuevos productos que no estarán alcanzados por el arancel del 10%.
Una medida para reemplazar el esquema que anuló la Corte
El anuncio llega pocas horas antes de que expire el arancel temporal del 10% que Estados Unidos había impuesto durante 150 días bajo otra herramienta legal.
Tras el fallo de la Corte Suprema, que dejó sin efecto la política de aranceles globales impulsada por Trump, la administración republicana recurrió a las investigaciones de la Sección 301 para volver a implementar gravámenes a distintos socios comerciales.
La resolución establece un arancel del 10% para países como Argentina, Canadá, México, India, Indonesia, Malasia, Bangladesh y Reino Unido, mientras que los productos provenientes de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza enfrentarán tasas de entre 10% y 12,5%. Para el resto de los países alcanzados, el gravamen será del 12,5%.
El objetivo de Washington
El Gobierno estadounidense sostiene que el nuevo régimen busca presionar a sus socios comerciales para reforzar los controles sobre el ingreso de bienes producidos con trabajo forzoso.
En ese sentido, Greer afirmó: "El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzado de las cadenas de suministro globales. Estados Unidos ha tenido una prohibición de importación de trabajo forzado durante casi un siglo y la hace cumplir rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo".
Y concluyó: "La acción de hoy comenzará a corregir lo que es tanto un abuso de los derechos humanos como una práctica comercial distorsionada para mejorar el bienestar de los trabajadores en todo el mundo".