El último informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) mostró que la inflación de agosto en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en 1,6%, con un comportamiento muy heterogéneo entre las distintas divisiones de la canasta. Las mayores incidencias provinieron de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (1,9%), impulsada por alquileres, expensas y reparaciones; Transporte (3%), por combustibles y lubricantes, aunque atenuado por la baja de pasajes aéreos; y Salud (2,1%), debido al aumento en cuotas de medicina prepaga.
En el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, el alza fue de 1%, con subas en panificados (2,2%) y frutas (5,5%), compensadas por la baja en verduras, tubérculos y legumbres (-1,2%). Restaurantes y hoteles se encarecieron 1,2% por comidas fuera del hogar, aunque las tarifas de alojamiento turístico actuaron como amortiguador. En contraste, Prendas de vestir y calzado fue la única división con caída (-0,4%), en un mes marcado por liquidaciones.
El informe destacó que, en la comparación interanual, Vivienda, alimentos, restaurantes y hoteles y salud explicaron el 60,1% de la variación del índice. Además, se observaron diferencias claras entre bienes y servicios: los Bienes subieron 1,4% en agosto (14% acumulado en el año), mientras que los Servicios lo hicieron 1,7% (23,9% en el año). En términos interanuales, los bienes aumentaron 24,6% y los servicios 46,2%, aunque ambos mostraron una leve desaceleración.
El Resto IPCBA (inflación núcleo) promedió un alza de 2% en agosto, con un avance de 39,7% interanual. Los Regulados crecieron 1,9% en el mes y 37,9% interanual, impulsados por combustibles, transporte urbano y medicina prepaga. Por su parte, los Estacionales retrocedieron 2,7% en agosto, arrastrados por tarifas hoteleras, paquetes turísticos, indumentaria y pasajes aéreos, aunque en la comparación interanual mostraron una suba del 17,5%.
En síntesis, la inflación porteña mantuvo en agosto su tendencia de moderación, pero con alzas firmes en servicios esenciales y rubros vinculados al consumo cotidiano, lo que explica que, pese al bajo nivel general, las presiones sobre el costo de vida sigan presentes.


