Los próximos 18 meses pondrán a prueba la estrategia financiera del Gobierno. Entre vencimientos con bonistas, organismos internacionales y deuda del Banco Central, la Argentina deberá afrontar pagos por más de US$ 30.000 millones, un desafío que obliga a Luis Caputo a combinar distintas fuentes de financiamiento para evitar tensiones en el mercado.
El primer movimiento llegó este lunes, cuando el Gobierno habilitó el marco legal para avanzar con un préstamo de hasta US$ 5.000 millones de bancos internacionales, que contará con garantías del Banco Mundial, el BID y la CAF. La participación de esos organismos permitiría obtener tasas más bajas que las que hoy exigiría el mercado.
La primera prueba llega en julio
El primer gran vencimiento aparece a la vuelta de la esquina. El próximo 9 de julio el Tesoro deberá afrontar cerca de US$ 4.300 millones correspondientes a bonos soberanos.
Según estimaciones privadas, Economía ya tendría cubierto gran parte de ese compromiso. El economista Amílcar Collante calculó que el Tesoro acumuló cerca de US$ 3.680 millones, equivalente al 85% de los dólares necesarios para cumplir con ese pago.
Los principales vencimientos incluyen:
- Bonos soberanos en dólares.
- Pagos al FMI y otros organismos.
- Bopreales emitidos por el Banco Central.
- Deuda del Tesoro en moneda extranjera.
Las seis alternativas que analiza Economía
De acuerdo con la consultora 1816, el Gobierno cuenta hoy con tres fuentes de financiamiento prácticamente aseguradas: los dólares obtenidos mediante emisiones de deuda en moneda extranjera, el nuevo préstamo garantizado por organismos internacionales y la renovación de los repos del Banco Central con bancos extranjeros.
Con esas herramientas, se estima que ya habría disponibles unos US$ 13.100 millones.
Para cubrir el resto de las obligaciones, Economía mantiene abiertas otras tres alternativas:
- Volver a emitir deuda en los mercados internacionales.
- Refinanciar vencimientos con el FMI.
- Utilizar reservas del Banco Central si fuera necesario.
El mercado apuesta a que habrá pagos
Entre los analistas prevalece la idea de que el Gobierno logrará atravesar el calendario de vencimientos sin sobresaltos. La consultora Romano Group sostuvo que "el programa financiero de 2026 parecería resuelto y el de 2027 realizable".
Además, destacan que la baja del riesgo país mejoró las condiciones para una eventual vuelta a los mercados internacionales, algo que permitiría construir un colchón de divisas para los próximos años.
No obstante, algunos especialistas mantienen una señal de alerta sobre el escenario internacional. Un eventual endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos podría encarecer el acceso al crédito y complicar futuras emisiones de deuda, aunque por ahora el mercado descuenta que el Gobierno llegará a tiempo con todos los pagos.