La camiseta azul y oro que Boca utilizó en el Torneo Metropolitano 1981 fue elegida como la mejor de la historia del fútbol mundial en una votación organizada por la revista española Panenka con motivo de su edición número 150.
El evento comenzó con una selección de 150 modelos emblemáticos y reunió más de 100.000 votos, que coronaron al diseño "xeneize" por encima de camisetas icónicas como la de River 1949, Alemania 1990, Estados Unidos y Nigeria 1994, Brasil 1998 y la Fiorentina de 1998-99, donde brillaba Gabriel Batistuta.
El reconocimiento internacional revaloriza una prenda asociada de manera inseparable al paso de Diego Armando Maradona por Boca. Ese año, bajo la dirección de Silvio Marzolini y con figuras como Oscar Ruggeri, Roberto Mouzo, Hugo Perotti y Hugo Gatti, el club conquistó el Metropolitano tras un mano a mano con Ferro. Fue el único título del astro argentino en el "Xeneize".
El triunfo más recordado de aquel torneo fue el 3-0 a River en La Bombonera, bajo lluvia y barro, con dos goles de Miguel Brindisi y un golazo de Maradona, partido que quedó grabado como símbolo del vínculo entre la camiseta y la idolatría popular.
El modelo, diseñado por Adidas, combinaba los colores tradicionales con el logo de la marca en el pecho y detalles de estrellas junto a las iniciales del club, un rasgo distintivo para la época. Su reedición oficial en 2021 reafirmó la vigencia estética y comercial de la prenda, convertida ya en objeto de culto.
Para Panenka, la elección fue contundente: "Un aficionado reconocería una camiseta de Boca a un kilómetro de distancia y con los ojos vendados". La frase resume el motivo por el cual la casaca trascendió lo deportivo para transformarse en un ícono cultural y visual del fútbol internacional.

