El Mundial está cada vez más cerca y Argentina se prepara para salir otra vez a defender la corona. La Selección llegará con el parche de campeón del mundo y con el peso de una historia que siempre empuja a ir por más. En ese clima de expectativa creciente, Roberto Ayala habló en exclusiva con El Economista sobre lo que viene: los pilares de la preparación, la exigencia de los amistosos y la manera en que el grupo convive con la presión de una hinchada que, con tres estrellas en el pecho, ya se ilusiona con la cuarta.
A los 54 años, el "Ratón" se mantiene como un puente vivo entre la mística del pasado y el éxito del presente. Como futbolista, fue el mariscal indiscutido de la defensa durante más de una década, vistiendo la albiceleste en 115 partidos. Participó en los Mundiales de 1998, 2002 y 2006, y lideró al equipo que alcanzó la histórica medalla dorada en Atenas 2004. En Argentina, tuvo pasos por Ferro, River y Racing. En Europa, dejó una huella imborrable, especialmente en el Valencia, donde se convirtió en símbolo de jerarquía y elegancia defensiva.
Su regreso a la Selección en 2019 cerró un círculo perfecto. Convocado por Lionel Scaloni para integrar un cuerpo técnico que apostaba a la renovación, Ayala se transformó en una pieza fundamental en la reconstrucción del equipo junto a Pablo Aimar y Walter Samuel. Juntos devolvieron la identidad al seleccionado, conquistando la Copa América 2021 y 2024, la Finalissima y el Mundial de Qatar. Hoy, como mano derecha del entrenador, aporta una serenidad y lectura táctica que distinguen al ciclo.
En el marco del evento en el que la AFA anunció a Nexo como nuevo sponsor regional, Ayala bajó a tierra la planificación de cara al Mundial y dejó definiciones concretas. Reveló que el trabajo es incesante debido a las particularidades de la próxima cita, que empezará el 11 de junio y terminará el 19 de julio: "Planificamos desde hace bastante tiempo. Este es un Mundial que va a tener un partido más, va a ser diferente y cada elección será importante. Nos sirvió muchísimo la última concentración para que el entrenador pudiera dar el mensaje de lo que busca y a qué apuntamos", explicó.

Sobre la conformación del plantel, el mensaje es de continuidad, pero con puertas abiertas para la renovación. Con una prelista de 55 futbolistas perfilada, Ayala destacó la aparición de jóvenes como Nicolás Paz y Valentín Barco: "Sentimos que están pasando por un buen momento y es sangre nueva; necesitamos de esa energía. Cuando la lista se acorta es donde la pasamos mal, pero es bueno tener de dónde sacar".
Sin embargo, la mayor desvelada del cuerpo técnico hoy no es táctica, sino médica. El "Ratón" conoce el dolor de quedarse fuera en el último suspiro: en Corea-Japón 2002, siendo capitán, se desgarró en el calentamiento previo al debut y no pudo jugar ni un minuto. Por eso, comentó que el mensaje de Scaloni hacia el grupo fue contundente: "El entrenador les pidió que piensen un poquito en la Selección, que dejen un huequito aquellos que por ahí no están peleando por nada importante en sus clubes. Es difícil pedirles que no metan el pie cuando se juegan un campeonato o el descenso, pero deseamos que terminen sanos".
En ese sentido, Ayala trajo tranquilidad sobre una de las piezas clave de la "Scaloneta", Cristian "Cuti" Romero, quien encendió las alarmas por una lesión en el ligamento colateral de su rodilla derecha producida en un partido reciente con el Tottenham y estará fuera de las canchas entre cinco y siete semanas: "Tenemos el informe del médico y el 'alivio' es que no hay operación. Creemos que va a poder llegar justo; tal vez sin tanto rodaje, pero los tiempos dan y por ese lado estamos tranquilos. Igualmente, eso no nos aleja de seguir viendo opciones".
Fiel a su estilo, el "Ratón" Ayala sigue influyendo sin estridencias; ayer como el capitán que imponía respeto sin levantar la voz, hoy como el estratega que construye el cimiento para que los demás puedan soñar.

-¿Cómo estás viviendo la previa de lo que se viene en menos de dos meses? ¿Sentís una ansiedad similar a la de tu etapa como jugador o es distinto desde el cuerpo técnico?
-Es diferente porque hoy ya no tengo que pelear por entrar en una lista. Estamos planificando y rezando para que nuestros futbolistas terminen sus ligas en óptimas condiciones porque es lo que necesitamos. Después veremos la elección que hará el entrenador.
-Se habla mucho del nivel de los amistosos previos al Mundial (Mauritania y Zambia, entre otros). ¿Qué te parecen los rivales con los que jugó Argentina? ¿Les hubiese gustado medirse contra otro tipo de selecciones, quizás un poco más exigentes?
-Es lo que hay; jugar contra mejores o peores selecciones no te garantiza nada. Sinceramente, lo que nosotros necesitamos es darle carga de fútbol. Lo verdadero empieza recién cuando inicia el Mundial.
-A menos de dos meses del Mundial y con tan poco margen antes de la lista final, ¿la base del plantel ya está prácticamente definida o todavía puede haber alguna sorpresa?
-Es difícil que pueda haber alguna sorpresa porque los que pueden estar ahí han venido alguna vez. Así que lo único que nosotros queremos es que terminen bien físicamente y, bueno, el técnico pueda elegir tranquilo.
-A vos te tocó perder un Mundial por lesión en 2002. Con casos recientes como el de Cristian "Cuti" Romero, ¿cómo se vive desde adentro el tema físico de los jugadores en esta etapa y cómo es el seguimiento que hacen desde el cuerpo técnico?
-Nosotros, junto con el preparador físico sobre todo, vamos monitoreando sus cargas y vamos viendo lo van teniendo. Más allá del nivel futbolístico, el nivel físico también lo vamos analizando para que, a la hora de estar juntos, podamos manejar bien esas cargas. Tienen un seguimiento muy minucioso; hay momentos en los cuales pueden entrenar, otros en los que tienen que descansar, y de eso nos encargamos nosotros.
-Vivimos en un país muy resultadista y muchas veces no se dimensiona lo logrado. Da la sensación de que ganar se volvió una obligación para el argentino, con lo difícil que es sostener el éxito. ¿Cómo manejan ustedes esa presión, teniendo en cuenta que el hincha siempre exige un poco más? ¿Y cuánto influye en el rendimiento?
-Sabemos la exigencia de nuestro público, de la gente, y nosotros lo único que hacemos es comprometernos a intentar dejar y dar el máximo, que es lo que hacen los jugadores en cada partido y nosotros también desde nuestro lugar.




