¿Por qué no hay VAR en la Copa Argentina?
Desde marzo de 2022, el VAR (Video Assistant Referee, en español Sistema de Asistencia Arbitral por Video) forma parte del fútbol argentino de la Primera División, marcando un antes y un después en la forma de arbitrar los partidos. Sin embargo, la Copa Argentina, uno de los torneos con mayor alcance territorial y valor simbólico en el país, aún no cuenta con esta herramienta.
Esta ausencia no responde a una decisión meramente romántica o a una defensa del "fútbol de antes". Detrás de la elección hay una razón estructural: el alto costo operativo y los desafíos logísticos que implica instalar el VAR en estadios de distintas provincias, muchas veces con infraestructura limitada para transmisiones de alta tecnología.
El uso del VAR implica un gasto estimado de entre US$ 7.000 y US$ 8.000 por partido, a lo que se suma la necesidad de estadios con tecnología adecuada para su implementación. Considerando que la Copa Argentina consta de 63 encuentros por edición, el presupuesto necesario supera los US$ 500.000 anuales, cifra significativa para una competición que prioriza la federalización del fútbol y disputa partidos en escenarios muy diversos, desde grandes estadios metropolitanos hasta canchas más modestas del interior profundo. Garantizar la misma calidad técnica y arbitral en todos esos contextos es, hoy por hoy, inviable para la organización.
Además, la organización de la Copa Argentina está bajo la órbita directa de la AFA -a diferencia de la Liga Profesional, que tiene autonomía relativa y es gestionada por los clubes de Primera-. Esto implica diferencias presupuestarias, contractuales (incluidos los derechos de TV) y operativas que limitan las decisiones. La implementación parcial del VAR exigiría una reforma del reglamento, lo que hasta ahora no ha sido viable ni políticamente conveniente.
En enero de 2024, el Director Nacional de Arbitraje, Federico Beligoy, aseguró que el presidente de la AFA, Claudio Tapia, solicitó que el VAR se utilice en las fases finales de la Copa Argentina. Sin embargo, al día de hoy no hay confirmación oficial, y el torneo avanza sin cambios.
La ausencia de tecnología expone al torneo a errores arbitrales que impactan directamente en los resultados. Pero al mismo tiempo, la Copa Argentina sostiene su valor diferencial: partidos a eliminación directa, con presencia de las dos hinchadas y protagonismo de equipos de todo el país. Su carácter federal y su formato único la convierten en una competencia con alto nivel de competitividad, imprevisibilidad y atractivo comercial creciente.
El desafío para la AFA será equilibrar la expansión de este torneo con criterios de equidad y calidad arbitral. Incorporar el VAR sin comprometer su espíritu ni sus posibilidades logísticas será una tarea clave si la Copa Argentina pretende consolidarse como un producto con ambición internacional, más teniendo en cuenta que el certamen otorga un cupo para la Copa Libertadores, la competencia de clubes más importante de América.