Fotobiomodulación

La tecnología que está "jubilando" a los métodos de recuperación tradicionales

Científicos describen estos mecanismos como la clave para entender su efecto antiinflamatorio y regenerativo, una tecnología que hoy salta del deporte de élite al bienestar diario

Leandro Paredes con uno de los dispositivos creados por Boss Recovery
Leandro Paredes con uno de los dispositivos creados por Boss Recovery
13 abril de 2026

En los últimos años, una tecnología que hasta hace poco estaba limitada al ámbito médico y al alto rendimiento deportivo comenzó a expandirse hacia la vida cotidiana: la fotobiomodulación, más conocida como terapia con luz roja e infrarroja. Lejos de tratarse de una tendencia pasajera, su crecimiento está respaldado por evidencia científica. Diversos estudios publicados en National Institutes of Health analizaron su impacto en procesos biológicos clave como la inflamación, la regeneración celular y la recuperación muscular.

La terapia con luz roja e infrarroja utiliza longitudes de onda específicas -principalmente entre los 600 y 1000 nanómetros- que penetran en los tejidos sin generar daño, ya que se trata de radiación no ionizante. A nivel celular, esta tecnología actúa sobre las mitocondrias -las "centrales energéticas" del cuerpo- favoreciendo la producción de ATP (energía celular) y modulando procesos inflamatorios.

Uno de los investigadores más citados en este campo, el científico de Harvard Michael Hamblin, describe estos mecanismos como clave para entender su efecto antiinflamatorio y regenerativo.



La evidencia científica acumulada en los últimos años muestra resultados favorables en diversos campos, destacándose especialmente en la recuperación muscular, donde estudios en atletas reflejan mejoras en el rendimiento y una reducción del daño tras el entrenamiento. 

Asimismo, la fotobiomodulación ha demostrado ser eficaz para disminuir marcadores inflamatorios y aliviar molestias articulares, mientras que en el área de la dermatología, investigaciones controladas confirman un aumento en la producción de colágeno y mejoras visibles en la textura cutánea. 

Este alcance se extiende incluso a aplicaciones médicas complejas, al punto de que organismos internacionales como la Multinational Association of Supportive Care in Cancer ya recomiendan su uso en tratamientos específicos para pacientes oncológicos.



Además, en Estados Unidos, la Food and Drugs Administration (FDA) clasifica este tipo de dispositivos como herramientas médicas para el alivio del dolor y espasmos musculares.

La luz infrarroja gana terreno en salud y bienestar
Rise Boots: el dispositivo que integra luz roja e infrarroja para regenerar tejidos y reducir la fatiga muscular

Durante años, estas tecnologías estuvieron reservadas a clínicas, centros de rehabilitación y equipos deportivos profesionales. Hoy, su evolución en diseño y accesibilidad permitió que comiencen a integrarse en rutinas de bienestar más amplias. Un referente en esta tendencia es Boss Recovery, que cuenta entre sus aliados con figuras como Lisandro Martínez, Leandro Paredes y Enzo Fernández, además de instituciones como River y Boca. La empresa desarrolla tecnología basada en luz roja (660 nm) e infrarroja cercana (850 nm), longitudes de onda asociadas a efectos tanto superficiales como profundos en el tejido.



Dentro de su portfolio se destacan Rise Boots, un sistema de compresión secuencial con activación térmica pensado para la recuperación de piernas, que combina presión y calor para favorecer la circulación, disminuir la fatiga y acelerar la recuperación muscular.

La línea se completa con Restore, un panel de fototerapia de uso corporal que utiliza luz roja e infrarroja para trabajar sobre músculos y tejidos en profundidad, y con Restore Mini, una versión compacta orientada a tratamientos localizados, tanto faciales como corporales, que permite incorporar la fotobiomodulación en la rutina diaria.

Más allá de los dispositivos en sí, especialistas coinciden en que el crecimiento de estas tecnologías responde a un cambio más amplio: la búsqueda de herramientas que permitan prevenir, recuperar y mejorar el bienestar físico de forma activa.



En un escenario donde el estrés, el sedentarismo y la sobrecarga física forman parte de la vida diaria, la posibilidad de acceder a tecnologías antes reservadas a contextos médicos empieza a redefinir el vínculo entre salud, recuperación y calidad de vida.

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