Los Milwaukee Bucks vencieron a Oklahoma City Thunder por 97 a 81 en la final jugada en el T-Mobile Arena de Las Vegas, y se consagraron campeones de la segunda edición de la Copa de la NBA. Si bien el torneo aún no tiene el peso de un título de temporada regular, el logro supone un reconocimiento importante para el equipo ganador y beneficios económicos significativos para los jugadores.
La Copa de la NBA tiene un fondo de premios para incentivar a los jugadores. Cada basquetbolista del plantel campeón recibió un premio de US$ 514.971. Para las principales estrellas como el griego Giannis Antetokounmpo, elegido como el mejor jugador de la final, la cifra puede parecer modesta al ganar cerca de US$ 48,8 millones esta temporada, el cuarto contrato más importante de la historia de la liga estadounidense.
Sin embargo, el impacto financiero para otros jugadores novatos y jóvenes de los Bucks es significativo ya que un cheque de ese nivel les podría cambiar la vida. Para Tyler Smith el premio equivale a casi el 45% de su salario anual, lo que pone de relieve la importancia que significa el título de la Copa de la NBA para los deportistas al inicio de su carrera, además de ser una oportunidad para consolidarse en el panorama competitivo de la NBA.
Para sumar un toque glamoroso al torneo, la NBA le encargó a Tiffany la confección del trofeo Larry O'Brien para el campeón, de plata bañada en oro de 24 quilates y con detalles en cerámica negra. El proceso de realización llevó más de 21 semanas y 240 horas de trabajo, según detalló la empresa de joyería de Nueva York, que colabora con la liga desde 1977.


