Boca quedó eliminado del Mundial de Clubes 2025 tras empatar 1-1 con Auckland City en la tercera y última fecha de la fase de grupos del Grupo C. El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo no logró ganar ningún partido en el certamen intercontinental y se quedó sin chances de clasificar a octavos de final. El "Xenize" perdió la oportunidad de darle una alegría a sus hinchas y una fortuna a sus arcas.
El "Xeneize" se encontraba ganando el partido cuando el defensor Lautaro Di Lollo conectó un centro del mediocampista Alan Velasco y marcó, de cabeza con ayuda del arquero del equipo rival Nathan Garrow, el 1 a 0 a los 26 minutos del primer tiempo.
El encuentro se igualó a los siete minutos de iniciarse el segundo tiempo, con un tanto del defensor Christian Gray, lo cual desató las risas en las redes sociales debido a que no solo es el primer gol del equipo en el Mundial de Clubes, sino también lo realizó un futbolista que también se desempeña como profesor en Nueva Zelanda.
A pesar del esfuerzo y de los 24 remates al arco que generó durante el encuentro, Boca no logró imponerse sobre Auckland City. Más allá del gol en contra, Garrow se destacó con varias intervenciones decisivas que evitaron el triunfo del "Xeneize".
La eliminación del equipo argentino también estuvo marcada por el resultado del otro partido del Grupo C, ya que Benfica derrotó 1-0 al Bayern Múnich y se quedó con el primer lugar, dejando sin chances para el "Xeneize" de ser el segundo clasificado de la zona.
En el plano económico, el club presidido por Juan Román Riquelme recibió un cheque de US$ 15.210.000 de la FIFA por obtener su clasificación al Mundial de Clubes por intermedio del Ranking Conmebol. El empate contra Benfica significó un bonus de US$ 1.000.000 extra y la igualdad ante Auckland City sumó US$ 1.000.000 más. Es decir que acumuló US$ 17.210.000 en su participación durante la competencia intercontinental.
Por no poder acceder a los octavos de final, Boca se perdió de ganar otros US$ 7.500.000 en premios. Además, la FIFA otorga US$ 13.125.000 por avanzar a los cuartos de final, US$ 21.000.000 por entrar en semifinales y US$ 30.000.000 ó US$ 40.000.000 para perdedores y ganadores de la final.

Boca en el peor momento de la crisis
En un año lleno de competencias de alto nivel, como lo es la Copa Libertadores o el Mundial de Clubes, el "Xeneize" tuvo un pésimo rendimiento deportivo que se deduce en uno de los peores años del siglo de Riquelme. El club de La Ribera subestimó -por completo- a los rivales que son catalogados como fáciles y por este motivo está en el borde del abismo.
En primer lugar, cayó con Alianza Lima y no clasificó a la Libertadores, ni a la Sudamericana, perdió con un Independiente en desarrollo en los cuartos de final del Torneo Apertura; y ayer, con una desastrosa actuación frente al humilde Auckland City.
Si tomamos en cuenta todos los rivales que lo dejaron afuera de una competencia importante, Auckland City se llevaría el primer puesto del podio. Un club conformado por jugadores que tienen trabajos externos al fútbol; una institución que compite en los certámenes más importantes de Oceanía - La Liga de Campeones de la OFC-, la cual se encuentra en la cuarta posición en el campeonato de Nueva Zelanda; y un equipo que tiene 16 goles en contra en la clasificación del C.
Estas y mucha más variantes nos hacen entender qué significa el empate con Boca, y la desgracia que representa para los jugadores, cuerpo técnico y directivos de un club que supo ganar seis Copas Libertadores y tres Intercontinentales no haber estado a la altura en su último partido del Mundial de Clubes y quedarse sin chances de clasificar a octavos de final.
Sin competencias internacionales, el próximo desafío para Boca será el Torneo Clausura, que comienza el 13 de julio con un duelo ante Argentinos Juniors en La Paternal, además de la Copa Argentina, donde enfrentará a Atlético Tucumán en 16avos. En este contexto, los US$ 17.210.000 recibidos por el Mundial de Clubes significan una inyección fundamental para afrontar un semestre sin competencia internacional.



