La Selección Argentina volvió a mostrar carácter y capacidad de reacción para meterse entre los ocho mejores del Mundial 2026. El equipo de Lionel Scaloni derrotó 3-2 a Egipto con una remontada épica y ahora espera por el ganador del cruce entre Colombia y Suiza, que definirá a su rival en los cuartos de final.
El próximo compromiso de la Albiceleste será el sábado 11 de julio, desde las 22:00 (hora argentina), en el GEHA Field at Arrowhead Stadium de Kansas, con un lugar en las semifinales en juego. Será un nuevo examen para un equipo que, por segundo partido consecutivo, debió sufrir más de la cuenta para avanzar en la Copa del Mundo.
Argentina protagonizó una de las remontadas más impactantes del torneo. Llegó a estar 2-0 abajo y revirtió el resultado en los últimos 15 minutos, una muestra de resiliencia que mantuvo vivo el sueño mundialista. Los goles fueron convertidos por Cristian "Cuti" Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, con los tantos del defensor y del mediocampista de cabeza.
Más allá del triunfo, el partido dejó señales de alerta. La defensa volvió a exhibir desajustes, mientras que el equipo necesitó generar una gran cantidad de situaciones para vulnerar al arquero Mostafa Shobeir, una de las grandes figuras del encuentro. El guardameta egipcio incluso le atajó un penal a Messi, aunque el capitán argentino tuvo revancha y terminó siendo decisivo al marcar el empate que inició la remontada.
El triunfo también quedó marcado por su peso histórico. Era la primera vez desde el Mundial de Alemania 2006 que Argentina lograba dar vuelta un partido tras comenzar perdiendo. En aquella ocasión, el equipo dirigido por José Pekerman venció 2-1 a México en los octavos de final gracias al recordado gol de Maxi Rodríguez en el alargue.
Si se toman únicamente los 90 minutos reglamentarios, la última remontada de la Selección en un Mundial había sido todavía más lejana: Estados Unidos 1994, cuando un doblete de Claudio Caniggia permitió vencer 2-1 a Nigeria tras empezar en desventaja.
Ahora todas las miradas están puestas en el duelo entre Colombia y Suiza, del que saldrá el próximo rival argentino. El seleccionado sudamericano llegó a los octavos luego de terminar primero en un grupo que compartió con Portugal, la República Democrática del Congo y Uzbekistán, y luego eliminó por 1-0 a Ghana.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo combina experiencia y juventud. James Rodríguez continúa siendo el gran referente futbolístico, mientras que Luis Díaz aporta desequilibrio en ataque. Sin embargo, una de las grandes figuras del Mundial está siendo Daniel Muñoz, de enorme despliegue por el sector derecho. A ellos se suma una defensa sólida con Davinson Sánchez y Jhon Lucumí, además del crecimiento del joven mediocampista Gustavo Puerta, una de las revelaciones del plantel.
Suiza, en tanto, también llega con argumentos importantes. El conjunto europeo avanzó tras imponerse 2-0 sobre Argelia y previamente había terminado como líder de un grupo integrado por Canadá, Bosnia y Qatar. Su principal referente es el experimentado Granit Xhaka, acompañado por atacantes de jerarquía como Dan Ndoye, Breel Embolo y Johan Manzambi, quien suma tres goles y es el máximo artillero del equipo en el certamen.
Con la clasificación asegurada y el envión anímico de una remontada histórica, Argentina buscará dar un nuevo paso rumbo al bicampeonato mundial, aunque para lograrlo deberá corregir los problemas defensivos que volvió a evidenciar y sostener la eficacia ofensiva que le permitió salir adelante en los momentos más críticos.
