Falta cada vez menos para el inicio del Mundial 2026. El próximo 11 de junio, el planeta entero volverá a detenerse para presenciar el pitazo inicial de una edición histórica e inédita de la Copa del Mundo. Por primera vez, tres países organizarán de manera conjunta el torneo más importante del fútbol: México, Estados Unidos y Canadá serán anfitriones de una competencia que además estrenará el nuevo formato ampliado de 48 selecciones, la cifra más alta en la historia de los mundiales.
En medio de la expectativa global, el partido inaugural enfrentará a México y Sudáfrica en el mítico Estadio Azteca de Ciudad de México, un escenario cargado de simbolismo para el fútbol mundial y especialmente para la Argentina. El encuentro marcará oficialmente el comienzo de un torneo que promete romper récords de audiencia, recaudación y asistencia, con sedes colosales y un calendario mucho más extenso que en ediciones anteriores.
La elección del Azteca no es casual. El estadio mexicano se convertirá en el único recinto del planeta en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo, luego de haber sido sede de las aperturas de 1970 y 1986. Además, quedará nuevamente inmortalizado como el escenario donde Diego Maradona condujo a la Selección Argentina hacia la conquista del Mundial de 1986, logrando la segunda estrella para el país bajo la conducción de Carlos Bilardo.
Ese estadio también fue testigo de algunos de los momentos más emblemáticos de la historia del fútbol: allí Pelé levantó la Copa con Brasil en 1970 y allí mismo Maradona firmó actuaciones eternas, como el inolvidable partido frente a Inglaterra con "La Mano de Dios" y el "Gol del Siglo". Con capacidad para más de 83.000 espectadores, el Azteca volverá a ser el epicentro del planeta fútbol.

El partido entre México y Sudáfrica también tendrá un fuerte componente histórico. Ambos seleccionados saben lo que significa disputar un estreno mundialista como anfitriones. México ya abrió las Copas del Mundo de 1970 y 1986, mientras que Sudáfrica hizo lo propio en 2010, cuando organizó el primer Mundial realizado en territorio africano. De hecho, aquel torneo comenzó justamente con un empate 1-1 entre sudafricanos y mexicanos, un antecedente que ahora volverá a cobrar protagonismo.
La presión recaerá especialmente sobre el conjunto mexicano. El "Tri" tendrá la responsabilidad de inaugurar el campeonato frente a su público y con la ilusión de realizar la mejor actuación de su historia reciente. La expectativa es total: el seleccionado local intentará comenzar con una victoria en una noche que ya se perfila como una de las más importantes de su historia deportiva.
Sudáfrica, en tanto, llegará con un discurso cargado de orgullo y ambición. El equipo africano buscará arruinar la fiesta del anfitrión y convertirse en una de las primeras sorpresas del campeonato. En el entorno sudafricano hablan de "revancha histórica" tras aquel debut de 2010 y aseguran que el plantel llega con hambre de protagonismo.

Un día después del encuentro inaugural, el 12 de junio, será el turno de los otros dos países organizadores. Estados Unidos debutará en Los Ángeles, en el imponente SoFi Stadium, mientras que Canadá hará su estreno ante Bosnia en Toronto, en el BMO Field, completando así el inicio oficial de un Mundial que abarcará gran parte del territorio norteamericano.
La edición 2026 también tendrá una estructura completamente renovada. Por primera vez participarán 48 selecciones divididas en 12 grupos, con una fase eliminatoria ampliada y una cantidad récord de partidos. La FIFA apuesta a transformar esta Copa del Mundo en el evento deportivo más grande jamás organizado, tanto por alcance global como por impacto económico y cultural.
Además del atractivo deportivo, el Mundial estará atravesado por una enorme carga simbólica. Será la primera Copa del Mundo disputada tras Qatar 2022 y marcará el inicio de una nueva era para el fútbol internacional, con más países participantes, nuevas figuras y una organización conjunta sin precedentes.
Así, el 11 de junio no solo comenzará un Mundial. También se abrirá un nuevo capítulo en la historia del fútbol. Y el encargado de dar el primer paso será un partido cargado de recuerdos, presión y orgullo: México frente a Sudáfrica en el legendario estadio Azteca.



