Audi continúa ampliando su red de socios estratégicos mientras acelera su desembarco en la Fórmula 1 en 2026. En este camino, la marca anunció un acuerdo plurianual con Paulaner, la histórica cervecera alemana fundada en 1634 en Múnich, que se convertirá en proveedor oficial del futuro equipo de la máxima categoría del automovilismo.
La alianza tendrá como protagonista a Paulaner 0.0%, la cerveza de trigo sin alcohol con la que ambas icónicas marcas alemanas buscan promover una cultura de celebración responsable dentro de la Fórmula 1.
El convenio establece a Paulaner como proveedor exclusivo de bebidas alcohólicas y no alcohólicas del futuro equipo Audi F1, reforzando un mensaje que ambas marcas consideran esencial: responsabilidad, seguridad y consumo consciente como valores compatibles con la adrenalina del automovilismo.
Para Audi, que debutará con su propio equipo de fábrica en 2026, esta asociación representa también la oportunidad de proyectar la cultura bávara de convivencia a una audiencia global, aprovechando el imán internacional que es la categoría reina.
Según destacó Stefano Battiston, director comercial del futuro equipo Audi F1, ambas compañías "comparten una mentalidad ganadora basada en el rendimiento, la pasión y el orgullo por nuestro legado. Representamos artesanía, autenticidad y una búsqueda incansable de la excelencia. Juntos, crearemos experiencias que acerquen a los aficionados al equipo y celebraremos cada éxito con un Paulaner 0.0% en la mano, en todos los circuitos del mundo".
Desde Paulaner, su CEO Jörg Biebernick subrayó que esta alianza "refuerza un compromiso a largo plazo con combinar placer, calidad y responsabilidad en el deporte profesional", además de abrir la puerta a acercarse a una nueva generación de aficionados al automovilismo.
El acuerdo llega en un momento estratégico para Paulaner, que busca posicionar su 0.0% como un producto alineado con estilos de vida más saludables y hábitos modernos. La marca apuesta al impulso global de la Fórmula 1 y sigue el camino marcado por competidores como Heineken, que renovó recientemente su patrocinio en la categoría y promueve activamente su propia línea sin alcohol en los circuitos.
En el plano deportivo, el desembarco de Paulaner coincide con el momento de mayor crecimiento institucional y competitivo de Audi en la Fórmula 1. Tras adquirir Sauber para transformarlo en su equipo oficial, la marca de los cuatro anillos llega fortalecida: el conjunto suizo sumó 70 puntos en 2025 -tras apenas cuatro en 2024- y logró un destacado podio con Nico Hülkenberg en Silverstone, acompañado del progreso del joven brasileño Gabriel Bortoleto. A este impulso deportivo se suman acuerdos comerciales con Castrol, Revolut, Adidas, Visit Qatar y ahora Paulaner, consolidando uno de los paquetes de patrocinio más sólidos y ambiciosos de la categoría.
Para Paulaner, la alianza significa también un regreso al automovilismo internacional. La marca ya había participado en los años 90 en la Super Tourenwagen Cup alemana y mantiene una estrecha relación con el deporte a través de su histórico patrocinio del Bayern Múnich, donde su cerveza es protagonista de cada celebración de campeonato.
Para Audi, el acuerdo con Paulaner es más que un patrocinio: funciona como una extensión natural de su identidad alemana. Ambas marcas comparten tradición, ingeniería, calidad inquebrantable y un fuerte arraigo bávaro, pero con una vocación moderna y global. El desembarco en la Fórmula 1 se alinea además con las nuevas regulaciones de 2026, que incluyen combustibles 100% sostenibles y unidades híbridas con casi un 50% de componente eléctrico, un contexto ideal para promover innovación responsable.
El acuerdo posiciona a Paulaner en la misma liga comercial que Heineken, Peroni o Bitburger, marcas históicamente asociadas al vínculo entre la cerveza y la Fórmula 1. Pero esta vez la jugada apunta a otro frente: el crecimiento explosivo de las cervezas sin alcohol y la intención de conquistar a una audiencia joven y cada vez más consciente de sus hábitos de consumo.



