El mercado automotor argentino cerró una primera mitad del año con una caída del 10% en los patentamientos y un retroceso del 18% en la producción algo que muy probablemente no se pueda revertir al cierre de 2026.
La alta competencia, ante la apertura de las importaciones, con la llegada de nuevos jugadores, sumado a la pérdida de poder adquisitivo y un dólar "planchado" conformaron un escenario complejo.
Sin embargo, la automotriz es una industria de largo plazo que precisa de definiciones que van siempre más allá de lo coyuntural y de los vaivenes políticos o los cambios económicos, por más que ambas cuestiones no sean detalles menores.
Es por eso que desde hace meses, hay una terminal que ultima los detalles de lo que será una inversión millonaria para incrementar su producción local, y así consolidar su rol de principal fabricante y exportador.
Se trata de Toyota, que -además- se convertiría en la primera en aplicar al RIGI, una régimen de incentivo a las grandes inversiones pero que por cómo fue delineado por el Gobierno Nacional no ofrece atractivos incentivos a este rubro como ya lo hacía el Régimen de Autopartismo Argentino.
¿Qué se sabe?
En su último contacto con la prensa, el Presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas adelantó que recién a fin de año se darán a conocer los detalles de lo que será la entrada en producción de la Nueva Hilux, pick-up que no sólo estrenará diseño sino también que será electrificada.
Para ello, la marca tiene que sumar tecnología en la planta de Zárate y -si quiere incrementar la producción- también debe invertir para ampliarse ya que -recordemos- actualmente ya está trabajando en tres turnos e incluso los sábados para alcanzar un nuevo récord de producción y cumplir con la demanda de diversos mercados de toda América.
Desde el Gobierno hay mucho entusiasmo en que esto se concrete porque es una gran noticia, pero hay tiempos que no se pueden acelerar y enfrente hay además una compañía japonesa que respeta a rajatabla todos los pasos.
Se sabe que por estos días se está evaluando el informe técnico del proyecto y que luego será remitido al comité para dar la aprobación para su incorporación al RIGI.
¿El monto? El rumor indica que sería de alrededor de US$ 1.200 millones, lo que la convertiría en la mayor inversión en la historia de la industria automotriz argentina.
Por otra parte, en un momento en el que la industria autopartista local acusa el golpe de las importaciones, la falta de proyectos industriales y de competitividad, el proyecto de Toyota comprendería la integración de más del 60% de proveedores nacionales.
Para adaptarse al RIGI, la firma nipona crearía una sucursal dedicada para sus modelos electrificados, a la vez desarrollaría una planta industrial paralela a la existente.

Hub argentino de pick-ups
Lo mejor del caso es que este hito se suma a los US$ 700 millones invertidos por Ford en Planta Pacheco para hacer la Nueva Ranger (que también tendrá versión electrificada en breve), los US$ 580 millones de Volkswagen para fabricar desde 2027 la Nueva Amarok, y el debut en septiembre de la Niágara de Renault, que se fabricará en Santa Isabel, Córdoba con un desembolso de US$ 350 millones.
No es casual: todas son inversiones vinculadas a pick-ups, a las que también hay que sumar las Fiat Titano y RAM Dakota, en lo que es una especialización de la industria local.

