Una clásica marca inglesa, en manos indias fabricará un modelo histórico en China
Recapitulemos: Land Rover es una marca inglesa fundada en 1978, subsidiaria de British Leyland. En 1994 fue adquirida por el Grupo alemán BMW, pero apenas seis años después fue comprada (junto a Jaguar y Volvo) por Ford, que creó la división Premier Automotive Group.
En 2008, la estadounidense se desprendió de Jaguar y Land Rover y quien las compró fue el grupo indio Tata Motors (mientras que Volvo recayó en manos de Geely).
Bien, ahora una marca originalmente inglesa controlada por indios venderá en Reino Unido un modelo desarrollado y fabricado por chinos. Esos son los tiempos que corren.
Land Rover decidió que su nueva estrategia en China debe ser dejar de producir su actual line up de modelos (cosa que ya estaba haciendo desde 2017), y crear una nueva empresa con un socio local.
Así fue que en junio de 2024, Jaguar-Land Rover y Chery anunciaron la firma una carta de intención para licenciar la marca "Freelander".
Hasta acá, Freelander era sólo el nombre de un modelo emblemático, asociado al todo terreno, pero a partir de ahora es la génesis de la compañía CJLR para la creación de vehículos electrificados en China.
CJLR, de hecho, es una empresa conjunta 50/50 de Jaguar Land Rover Ltd y Chery Automobile Company Ltd.
"Basándose en su relación de 12 años y su empresa conjunta bien establecida, JLR y Chery han firmado una Carta de Intención para fortalecer la oferta de productos de CJLR para la próxima era de la electrificación en China", anunciaron en ese momento.
Ahora, 11 meses después, se sabe que Jaguar Land Rover finalizará la producción de todos sus modelos en China en los próximos 18 meses, y que antes de que termine la década lanzará en Reino Unido (donde todo comenzó) un modelo chino.
Y lógicamente ya comenzaron las especulaciones en torno a su diseño y características...
La producción en la planta de Changshu, cerca de Shanghái, comenzará a finales de 2026 y, por razones obvias, se presentará primero en China antes de iniciar las exportaciones globales.
El primer modelo de la marca Freelander se venderá inicialmente con un sistema de propulsión híbrido enchufable, pero posteriormente se ofrecerán versiones 100% eléctricas.
Se presume que su propuestas será rivalizar con el Porsche Macan, creando un crossover deportivo sin dejar de lado su ADN todo terreno, y reservando las líneas más cuadradas para el SUV Defender Sport, de mayor tamaño.
La plataforma en la que esté basado sería la T1X de Chery, la misma que es usada por modelos de submarcas del grupo chino como Jaecoo y Omoda. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar