Entrevista

"Un mercado abierto tiene cosas buenas y malas"

Martín Zuppi, Presidente de Stellantis Argentina, habló en el lanzamiento de Leapmotor del momento que atraviesa la industria. "Hoy un mercado de 530.000 o 540.000 autos parecería un drama, pero hace dos años teníamos 390.000", remarcó ante la caída de los patentamientos.
Martín Zuppi, Presidente de Stellantis Argentina.
Sergio Cutuli 24-07-2026
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El mercado automotor argentino atraviesa un momento de reconfiguración. En un contexto donde la apertura de las importaciones convive con un reacomodamiento macroeconómico, Stellantis mueve sus fichas con una apuesta fuerte: el desembarco de Leapmotor

La marca china llega para competir fuerte y capitalizar la creciente apertura del público hacia las nuevas tecnologías.

Durante un contacto con la prensa, Martín Zuppi, Presidente de Stellantis Argentina brindó un panorama exhaustivo sobre lo que significa la llegada de esta marca, la competitividad frente a otras automotrices asiáticas, la estrategia de producción regional y la visión corporativa frente a los vaivenes de la economía local.

A continuación, los principales ejes de una charla que define el rumbo del Grupo en nuestro país.

El arribo de marcas chinas genera tanta expectativa tecnológica como incertidumbre respecto a su posventa. Stellantis ha estructurado este lanzamiento apoyándose en el peso de su red existente, pero sobre todo, en la calidad de los vehículos elegidos para dar el primer paso.

"Participa de dos segmentos de SUVs que, obviamente, son muy competitivos, pero que creo que para su llegada al segmento C y segmento D me parece que el B10 u el C10 están súper bien", y que la decisión decantó de forma natural y vinculado a "nivel de competitividad y producto".

Además, anticipó "lo que vendrá por delante será un B SUV con la llegada del B03X y así completar el line up", mientras que un city car "hoy no lo tenemos pensado".

Para Zuppi el diferencial de Leapmotor pasa por sus modelos y los precios con los que salen al mercado.

Ante la consulta sobre si todas las unidades llegarán siempre mediante el cupo de electrificados, exentos por ende de pagar el arancel extra zona, fue sincero: "No te lo sé decir. Hoy en día sí, es decir los primeros volúmenes que tenemos para este año es mediente el cupo que pedimos para el año pasado, 2000 unidades. Tendremos que estudiar para el próximo año, primero qué cupo nos dan y después ver cómo anda la cuenta pagando el arancel, si es necesario, si es que hay demanda".

Al lanzarse también por plan de ahorro, siendo la única marca de este tipo en tener su propio plan, se supone que los volúmenes pueden crecer pero Zuppi subrayó que "el plan de ahorro no va a dar la vuelta todavía porque claramente un tiempo de maduración. Tendremos que ver el próximo año para decidir".

Sobre el perfil del comprador argentino frente a estas nuevas tecnologías, el análisis es optimista: "Me da la sensación de que son clientes que están muy abiertos al cambio, a poder probar nuevas opciones dentro de la industria. Yo no sé si en otros momentos fue tan así, tampoco había una oferta como la que tenemos hoy".

Por otra parte, el volumen está relacionado a lo que internamente denominan una "primera etapa" en la que el desembarco se da con 12 dealers, que surgieron todos dentro de la red Stellantis porque "nuestra intención siempre es tratar de aumentarle la sustentabilidad y el negocio a nuestros mismos concesionarios".

"Aparte generan sinergia en lo que tiene que ver con costos fijos, y la otra cosa importante son los 300 puntos de asistencia, algo que no es menor, me parece que es un valor agregado enorme de la compañía".

No obstante, subrayó que ese no será el gran diferencial respecto a tanta competencia china sino que lo serán el producto en sí mismo y su posicionamiento de precio, mientras que "la posventa y el plan de ahorro son ventajas competitivas", pero "no creo que el éxito de Leapmotor se base en eso" aunque sí "va a ser un aliciente más como para tener un diferencial importante y poder tener buenos volúmenes".

Esa ventaja se traduce en 12 concesionarios oficiales, 20 talleres especializados y el respaldo de 300 puntos de venta del grupo en todo el país. "Si estás en una ciudad que no tiene un taller particular, tenés una red de contención. Puede ser un concesionario Peugeot, Fiat o Citroën donde te pueden dar un vehículo sustituto y, si no lo pueden resolver en el momento, lo acercarán hasta el punto asistencial más cercano", detalló.

"Existe y siempre existió la pregunta '¿Me compro un vehículo importado que no tenga tanto desarrollo en Argentina?', '¿Qué pasa si choco?', '¿Qué pasa si no consigo repuestos?', '¿Qué pasa con la asistencia?, '¿Qué pasa en el futuro?'. Hoy en día, con mayor oferta de marcas, eso se hace un poquito más fuerte y ahí Stellantis tiene una una ventaja importante porque lo que hace es bajar la incertidumbre", dijo.

"Siempre digo que tenemos que ver la película y no la foto", dijo en relación al mercado.

En cuanto al diálogo con las autoridades nacionales sobre una mayor apertura o cambios en las condiciones del cupo, la postura es de adaptación: "Todavía no hay gran charla arriba de la mesa. El Gobierno tiene estipulado un cupo de cinco años, estamos en el segundo y vamos a licitar el tercero. Lo que dijo hasta ahora es 'empecemos a trabajar en el cupo de 2027' pero no informó nada diferente a lo que tenemos".

Sin embargo, dejó abierta la posibilidad a que haya cambios: "El Gobierno en algún momento, por demanda de las terminales, puede llegar a modificar algo. Por ahora no hay ninguna novedad con eso, pero puede pasar".

Respecto a la política comercial, confirmó que se mantendrán los valores acordados, a diferencia de otros competidores de marcas chinas que ajustaron recientemente. 

"Este precio que estamos entregando es el que tenemos estipulado e informado al Gobierno" y destacó un beneficio inicial que es "un acuerdo con Shell a nivel global que por el momento lo tenemos por los primeros 6 meses, con un descuento en la recarga".

Producción en Brasil, ¿y en Argentina?

Stellantis no se limitará a la importación extra zona. Los planes para la región incluyen la industrialización en Brasil, algo que ya fue oficializado. "Vamos a tener producción de Leapmotor en el Mercosur, eso será para fin del próximo año, y con un 50% de integración local. En principio, lo que tenemos confirmado son B10 y C10", adelantó.

Ante la pregunta sobre fabricar esta marca en Argentina, indicó que "hoy no lo tenemos en cartera. Es un tema de definición estratégica de producto, de saturar plantas, con proveedores y logística. Nunca estuvo en el radar hacer un Leapmotor en Argentina, lo que no quiere decir que no pueda pasar porque jamás pensamos que podíamos hacer una RAM, y la hicimos", dijo en referencia a la Dakota que se produce en Córdoba.

La producción en Brasil de los modelos B10 y C10 está confirmada.

Para Zuppi, el éxito de la producción regional está atado al vínculo comercial entre ambos países, por lo que confía en la renovación del acuerdo entre Brasil y Argentina.

"Tengo fe y creo que se va a llegar a un acuerdo que nos permita tener un intercambio Mercosur a futuro. Tanto a la industria argentina como brasileña el acuerdo les conviene y es positivo, hemos trabajado bien en el tiempo", sentenció. No obstante, advirtió sobre la dificultad de mirar muy lejos: "Proyectar un plan de negocio a 2030... la verdad es que tengo tantos problemas en el 2026...".

¿Cuáles problemas? "El mercado, la demanda, el hecho de ver si la demanda se sostiene, el poder ser competitivo con respecto a lo que a lo que estamos haciendo, poder entender cómo se mueve la macroeconomía en Argentina, qué pasa con las tasas de interés, ser competitivo para producir... Son las mismas preocupaciones que tenemos en la industria automotriz desde hace 30 años, o por lo menos desde que estoy yo", puntualizó.

En cuanto al mercado y su caída evitó exagerar el momento: "Siempre digo que tenemos que ver la película y no la foto. Hoy en día cuando vemos un mercado 2025 de 580.000 unidades y uno para este año de 530.000 o 540.000, parecería que es un drama pero hace dos años teníamos 390.000. Me parece que se es un mercado con el que se puede trabajar bien".

Con una baja general proyectada del 10% en patentamientos, Stellantis busca comercializar "cerca de 150.000 autos en el año. Nuestro objetivo siempre es tener cerca del 30% del mercado local. El año pasado hicimos el 30,5%, así que es un objetivo del cual prácticamente no nos corrimos".

De cara a un año electoral, donde el consumo suele acelerarse, prefieren la cautela basada en los datos actuales: "Esperamos que el mercado repunte, pero hoy en día no hay nada que nos indique que el mercado pueda crecer muchísimo, ni decrecer por falta de oferta.", declaró.

Consultado sobre si los cambios de políticas dificultan las inversiones, la respuesta fue contundente: "Cualquier tipo de cambio nunca fue muy amistoso con respecto a la industria, básicamente porque vos producís un auto para 10 años. Determinar qué va a pasar acá en 10 años es realmente muy difícil. Cualquier estabilidad económica y certidumbre siempre es positiva".

Lejos de añorar mercados cerrados, donde se vendía menos pero había más rentabilidad, Stellantis asume la apertura del mercado con pragmatismo: "(Antes) no estaba ni mejor ni peor, es una situación distinta. Con un mercado cerrado se te complica pagar piezas, no podíamos girar dividendos, cosas que para una compañía no son una pavada. Nosotros nos adaptamos a la situación existente para tomar las decisiones que nos permitan sacar el mejor provecho. ¿Un mercado abierto tiene cosas buenas y cosas malas? Sí. ¿Y un mercado cerrado? También".

Esa espalda corporativa, subraya, es una carta importante frente a los clientes: "Mañana cierra la importación y un importador que tiene una marca levanta campamento y se va, y eso para un cliente es un problema. Nosotros damos continuidad; vamos a seguir produciendo en la región y vamos a seguir importando. Le damos sustentabilidad en el tiempo".

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