El retorno de Donald Trump a la presidencia de EEUU puede implicar una serie de movidas con efectos impensados en distintas industrias y economías.
A poco de haber asumido son varias las alarmas que se encendieron en lo que concierne a la industria automotriz, incluso para firmas que se sentían amparadas por un tratado de libre comercio vigente, como es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Es que Trump anticipó que tiene previsto desde el próximo 1 de febrero imponer aranceles de hasta 25% a los vehículos que ingresen a EEUU desde México y Canadá como una manera de exigir que esos países, que son sus socios comerciales en el TLCAN, tomen medidas para frenar la inmigración ilegal y el ingreso de drogas.
En este último punto se refiere en particular al fentanilo (un opioide superior a la morfina) que se envía desde China a EEUU e ingresaría a través de México y Canadá.
A raíz de esto, dijo que su administración estaba discutiendo un arancel punitivo del 10% a las importaciones chinas.
El impacto en las terminales radicadas en ambas naciones sería brutal ya que el mercado estadounidense es el principal destino de su producción.
Según un informe de Automotive News Europe, la imposición de aranceles tendría también un fuerte impacto en compañías estadounidenses que producen del otro lado de las fronteras -favorecidos por algunas condiciones laborales más laxas- y luego importan esos vehículos.
Stellantis importa alrededor de 40% de los vehículos que vende en el mercado de EEUU, General Motors alrededor de 30% y Ford el 25%, señala el medio especializado.
En tanto el Grupo Volkswagen advirtió sobre el "impacto económico perjudicial" que le ocasionarían estos impuestos, algo que ensombrecería aún más su presente en el que pelea por reducir costos y busca la manera de competir con la escala de las marcas chinas.

La planta que VW tiene en Puebla es la más grande de México y una de las mayores del Grupo alemán; en sus instalaciones se fabrican más de 300.000 unidades anuales, y esos productos que se exportan a EEUU ya no serían competitivos con una carga de 25%.
El asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, dijo a CNBC que la amenaza arancelaria de Trump a Canadá y México busca presionar a ambos países para que impidan el ingreso de inmigrantes ilegales y drogas ilícitas a EEUU.
"La razón por la que está considerando un 25% y un 10%, o lo que sea, para Canadá, México y China, es porque 300 estadounidenses mueren todos los días" por sobredosis de fentanilo, dijo Navarro.
