Este miércoles se conoció el Decreto 908/2024 que anticipa una rebaja gradual de los aranceles para la importación de diversos artículos, entre los que se encuentran las motos y los neumáticos (ver acá).
En el caso puntual de las motocicletas esto se hará a partir del 1 de enero de 2025 y en dos tramos, uno de 10% y cuatro meses más tarde uno de 5%, para pasar del actual esquema de 35% a uno de 20%.
Ese 15% de diferencial permitiría tener una oferta a precios más competitivos en el mercado local, el cual se nutre de muchas marcas y modelos que llegan en CKD (Completely Knocked Down), donde todas las piezas llegan en una caja y se las ensambla en nuestro país, o en IKD (Incompletely Knocked Down), proceso en el que se le suman piezas de proveedores argentinos o regionales.
El Economista Motor contactó al Ing. Rubén Lino Stefanuto, presidente de CAFAM (Cámara de Fabricantes de Motovehículos) para saber cuál era su postura ante esta medida, quien señaló que "este nuevo escenario impacta de manera diversa a las terminales" pero "desde CAFAM apoyamos el proceso de desregulación económica y comercial que lleva adelante el Gobierno".
"Nuestro sector, compuesto por una convivencia de multinacionales y pymes, tiene la competitividad en su ADN y un line-up amplio de marcas nacionales e internacionales. Es fundamental que esta apertura se dé en condiciones equilibradas para que la industria no sólo siga compitiendo, sino que lo haga cada vez mejor", agregó el directivo.
Asimismo sostuvo que "valoramos los esfuerzos del Gobierno por ordenar la macroeconomía, reducir la inflación y brindar mayor estabilidad".
Stefanuto subrayó las inversiones realizadas localmente en los últimos años a pesar del contexto, y resaltó que aunque el año arrancó complicado -como en muchas industrias-, esperan mejorar las cifras respecto del año pasado, algo que sentaría las bases para un mercado aún mayor en 2025.
"En los últimos diez años la industria de la moto se ha consolidado y ha crecido de manera sostenida, convirtiéndose en un actor clave para la movilidad de los argentinos, con un parque que ya alcanza las 7 millones de unidades. Nuestro sector ha realizado importantes inversiones en sus plantas, tecnificando y profesionalizando sus procesos con el objetivo de ser cada vez más competitivos a nivel global", dijo.
"Pese a un inicio de año complejo, como ha ocurrido en muchos sectores, esperamos cerrar 2024 con alrededor de 500.000 motos patentadas, superando las cifras de 2023 y reafirmando nuestro crecimiento continuo", indicó, basando sus expectativas en que "esperamos tener un muy buen último trimestre del año".

Cabe recordar que en lo que va del año se patentaron un total de 343.549 motovehículos, lo que representa una baja interanual del 4,75%. "Ha sido un año desafiante para todos los sectores, pero hemos logrado un repunte significativo, lo que demuestra la recuperación y el dinamismo del sector", expresó Stefanuto.
Si bien desde la Cámara de Fabricantes ven con buenos ojos el Decreto 908, apuntan a la integración de partes: "Más allá de las recientes rebajas arancelarias, estamos a la espera del decreto relacionado con el régimen de integración que se adecue al nuevo sistema arancelario".
"Desde CAFAM continuaremos impulsando el trabajo en la integración local, convencidos de que fortalecer la industria es clave para aumentar la competitividad y el desarrollo del sector", puntualizó Stefanuto.
Hace varios años que desde la entidad se busca acercar a fabricantes y proveedores locales con el objetivo de identificar partes y piezas que podrían integrarse a nivel nacional para desarrollar el sector motopartista y lograr mejor competitividad no sólo para el mercado local sino también regional.
