Podría ser el guion de una serie policial de alguna plataforma de streaming pero es un caso real que supera a la ficción. El FBI confirmó que incautó un Mercedes-Benz CLK GTR Roadster, uno de los seis ejemplares que existen en el mundo, y que forma parte de la investigación contra un presunto narcotraficante y ex atleta olímpico.
El súper deportivo en cuestión es un Mercedes-Benz CLK GTR Roadster, valuado en US$ 13 millones, que pertenece al snowboarder canadiense Ryan Wedding, considerado por la agencia federal de investigaciones como el "Pablo Escobar moderno". y por el que se ofrece una recompensa de US$ 15.000.000
Wedding, de 44 años, representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 en Salt Lake City, pero su fama se la ganó no en las páginas de deportes sino en las de policiales.
Proveniente de una familia vinculada al mundo del esquí, abandonó la universidad para dedicarse a especulaciones inmobiliarias y al cultivo de marihuana, caso por el que fue allanado en 2006.

Desde entonces, está acusado de liderar una organización criminal transnacional, conocida como el "Wedding Criminal Enterprise", dedicada al tráfico de cocaína desde México y Colombia hacia EE.UU. y Canadá, en colaboración con el Cártel de Sinaloa.
El FBI lo describe no sólo como un nuevo Pablo Escobar sino también como un "Chapo" Guzmán por su supuesta violencia extrema, incluyendo la orquestación de al menos tres asesinatos y un intento de homicidio contra testigos y rivales.
De momento está prófugo de la Justicia y figura entre los diez fugitivos más buscados. "Wedding pasó de destrozar nieve en polvo en las laderas olímpicas a repartir polvo de cocaína en polvo en las calles de ciudades de EE.UU. y Canadá", dijo el Sub director de la oficina del FBI en Los Ángeles, Akil Davis.
Según se informó, el cartel liderado por Wedding era el mayor proveedor de cocaína de Canadá, y se calcula que obtuvo ingresos por más de US$ 1.000 millones al año.

Un auto único
El detalle que se convirtió en una noticia en sí misma está ligado con el auto que el FBI acaba de secuestrar y que se desconoce cuál será su destino, aunque se presume que podría ser subastado en algún momento.
El Mercedes-Benz CLK GTR Roadster es un auto muy exclusivo por varias razones: Mercedes y AMG desarrollaron un CLK GTR para poder homologar el auto que compitió en las 24 Horas de Le Mans.
Sólo se hicieron 28 ejemplares, de los cuales 20 se hicieron con carrocería coupé y seis roadster, más dos prototipos. La mayoría de estos autos, fabricados en 2002, fueron adquiridos por coleccionistas y millonarios que se dieron el gusto de tener en su garage un auto de carreras homologado para las calles.

Debajo de la tapa del CLK GTR esconde un motor V12 de 6.2 litros (sin turbo), ubicado en posición central que entrega una potencia de 611 cv @ 7.000 rpms y un torque de 775 Nm, asociado a una caja de cambios secuencial de seis velocidades.
Esta configuración le permitía hacer el 0 a 100 km/h en sólo 3,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 344 km/h.

