Fenómeno BYD: sin precios, concretó más de 200 test drive en un día y mil reservas
El 8 de octubre será el lanzamiento oficial de BYD en Argentina y la marca china de autos electrificados sigue dando que hablar. Sin tener ningún concesionario abierto, sin haber dado a conocer los precios y sin haber mostrado (hasta este martes) sus modelos, asegura que su modelo de reserva de unidades es un éxito rotundo.
"Superó nuestras expectativas, estamos realmente muy contentos y entusiasmados y evidentemente la gente también", nos dijo Bernardo Fernández Paz, Director de Ventas de BYD Argentina en el estacionamiento del shopping Unicenter.
En ese lugar de Zona Norte se montó una especie de "vivac" con autos exhibidos de manera estática y una docena de unidades de los tres modelos que se lanzarán para que los interesados puedan realizar un test drive.
"En esta primera jornada concretamos 217 test drive, es realmente un número impresionante teniendo en cuenta que la única difusión fue a través de nuestro sitio y nuestras redes", agregó el directivo quien previendo un aluvión de público durante el fin de semana adelantó que montarán un operativo para ordenar a la gente.
El ejecutivo se guarda con recelo la cantidad exacta de reservas pero de manera extra oficial ya se habla de cerca de 1.000 unidades reservadas.
"El viernes pasado ya había 800 reservas, a eso hay que sumarle las del fin de semana y las que se hicieron hoy acá, porque hubo casos en los que vino gente con los US$ 500 en la mano", comentó un concesionario.
Sin precios oficiales
Lo de BYD es un fenómeno absoluto e inédito considerando que no hay antecedentes de una marca de autos que haya lanzado una reserva de unidades, con pago de US$ 500, sin haber informado de manera oficial sus precios.
¿Qué lleva entonces a una familia a querer asegurarse una unidad sin haberlo probado antes? El Economista Motor se acercó a presenciar la primera jornada de test drive y tomar contacto con varios de los interesados, algunos de ellos clientes con número de reserva, para saber qué los motivó a decidirse ir por un BYD.
Uruguay, primer amor
Rodrigo viaja asiduamente a Uruguay por trabajo y ahí conoció a la marca BYD, y enseguida le gustó el Dolphin Mini (que allá se comercializa como Seagull).
"Le conté de esta marca a mi esposa, y en uno de esos viajes ella vino conmigo, lo probamos y le gustó. Cuando nos enteramos que venía a la Argentina, decidimos hacer una reserva porque en definitiva son US$500 y si no nos convencía, nos devuelven el dinero", comentó.
"Ella tiene un Volkswagen up! desde hace seis años, lo usa unos 30 o 40 km por día así que el Dolphin Mini GS de 380 km es una solución práctica para ir y venir, mientras yo sigo con mi Toyota SW4, que es con la que nos vamos de viaje", agregó.
Primer auto
Pablo se acercó al test drive solo, con muchas dudas y se fue con la idea de regresar el fin de semana con su hija. "Le quiero comprar su primer auto y por eso probé el Dolphin Mini. Realmente me gustó, está muy bien terminado, se lo nota muy firme y las prestaciones me parecen interesantes, pero..."
¿Qué no le termina de convencer? "Toda la vida tuve autos importados pero esto es distinto, es una marca nueva, me genera ansiedad el saber cómo va a responder la marca si el día de mañana se me rompe algo muy específico. Un faro o un espejito seguro que van a tener, pero una cosita de la bisagra de la puerta, no sé", opinó.
"Yo en su momento tuve un Mazda y cuando la marca se fue se me complicó para conseguir algunos repuestos. Voy a volver con mi hija y decidiremos juntos", remató mientras se llevaba en sus manos una gorra con el logo de BYD.
Militante de la electrificación
El caso de Víctor es totalmente distinto: es Ingeniero electrónico, docente universitario y trabaja con nuevas tecnologías. Su casa tiene paneles solares como los que él mismo instala, y con los que "vende" el sobrante energía a la red.
Desde hace 15 años el único auto familiar es un Hyundai i10 y la decisión de cambiarlo la venía postergando porque estaba esperando la llegada de BYD. "Como trabajo en esto, sabía que tarde o temprano BYD iba a venir, así que en este tiempo me vi todos los reviews de los modelos y sé perfectamente cómo son los modelos así que ni bien se abrió la reserva, me metí", señala.
"El Dolphin Mini se adapta perfectamente a lo que necesitamos, incluso vamos seguido a un campo en Mercedes donde tengo cómo cargarlo, y la autonomía no es algo que me asuste. Lógicamente para ir a la Costa habrá que prever hacer una parada en un cargador rápido, y si nos vamos al sur iré me alquilaré un auto allá, no es problema. Yo el auto lo decido por mi día a día y no por un viaje de una vez al año", sostiene Víctor que fue con toda su familia a hacer el test drive.
Precios orientativos
A Pablo, Rodrigo y Víctor -como a todos los que se acercan al test drive o hicieron una reserva- desde los concesionarios BYD les dieron precios orientativos.
El city car eléctrico Dolphin MINI GL (autonomía de 280 km) tendrá un valor de entre US$19.000 y US$20.000 mientras que el GS (con autonomía de 380 km) costará entre US$ 23.000 y US$ 24.000.
El Yuan Pro, que es un SUV del segmento B también eléctrico con 380 km de autonomía, también tendrá versiones GL y GS con precios entre US$ 30.000 y U$S 32.000 y varían en la incorporación de techo solar y ADAS.
Por último está el Song Pro, un SUV del segmento C que introduce la tecnologíoa híbrida enchufable DM-i que le permite una autonomía de hasta 1.030km (según BYD). También se comercializará en dos variantes (GL y GS) con precios estimados entre US$ 35.000 y US$ 38.000.
Para quienes reserven antes del lanzamiento oficial habrá una serie de beneficios que tampoco fueron compartidos y que la marca se reserva para darlos a conocer el 8 de octubre.
Es probable que haya algún plus por el lado de la posventa, que es donde la marca china quiere poner el foco para dar una buena impresión desde el primer día. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar