El sismo electoral también siembra dudas en el mercado automotor
Si las terminales (ver acá), los importadores, los concesionarios y hasta las agencias de usados venían pidiendo bajar las tasas para mantener la inercia de un mercado automotor redinamizado, el palazo electoral que el Gobierno recibió en Buenos Aires no hace más que ir en el sentido contrario.
¿Qué va a pasar con las ventas? Como suele suceder, se va a enfriar todo hasta que aclare el panorama y eso puede durar mucho más de dos semanas.
Las elecciones legislativas del 26 de octubre quedaron demasiado lejos y lo que pase por estas horas en términos políticos y económicos determinará en gran medida la suerte de este y otros sectores que bailan al compás del mercado.
Como era de esperar, tras un domingo negro el lunes se presenta a tono y puso todo en el freezer.
Es uno de esos días en los que los concesionarios saben que abrir sus locales no tiene ningún sentido: nadie sabe el real valor del dólar y, por ende, de los autos. Es una jornada de no innovar de ambos lados del mostrador.
¿Y cuándo va cambiar el panorama? Se necesitarán anuncios, cambios, correcciones y -sobre todo- señales para recuperar la confianza. Y esto aplica no sólo a este sector sino a la economía en general.
"La incertidumbre generada por la política, elecciones de por medio, ha repercutido en el mercado cambiario con el movimiento del dólar de las últimas semanas, que siempre genera cierta sensibilidad, y las altas tasas de interés ofrecidas por los bancos, llevaron a que el público que estaba interesado en realizar una compra, decidiera esperar o cancelar la misma", expresó este domingo Alejandro Lamas, Secretario de la Cámara del Comercio Automotor (CCA) que agrupa a las agencias de usados.
Lo dijo antes de saber el resultado en las urnas, cuando el Gobierno se esperanzaba con un voto de confianza que respaldara su política económica, y que hubiera llevado mayor tranquilidad y previsibilidad.
La potencia del sismo que tuvo epicentro este domingo en el conurbano bonaerense, donde la oposición se quedó con el triunfo en seis de ocho secciones electorales, aún no ha sido dimensionada y sus coletazos sacuden también a un sector que imaginaba descorchar en la línea de meta después de varios años de ley seca.