Análisis IVA y Ganancias deben absorber todos los impuestos distorsivos
Es imposible eliminar los impuestos distorsivos. El Estado perdería la mitad de la recaudación impositiva. Pero hay otra solución.
Economista
Especialista en economía laboral, de la educación, de la salud, de la protección social y del sector público.
Master en Economía (Universidad de Georgetown, USA/Chile) y Master en Finanzas (Escuela de Negocios de Amsterdam, The Netherlands)
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Español, inglés
Es imposible eliminar los impuestos distorsivos. El Estado perdería la mitad de la recaudación impositiva. Pero hay otra solución.
Los libertarios se enojan por el "gol" que les hizo la oposición en el Congreso. Pero no están viendo que ganaron el partido.
Las administradoras de tarjetas y billeteras virtuales tendrán que armar cuentas especiales para los mozos en donde se depositarán las propinas.
El organismo que tiene una función clave en evitar la devaluación y el rebrote inflacionario es la Secretaría de Trabajo descentralizando la determinación de los salarios.
Toda crisis es una oportunidad y esta crisis bonaerense no es una excepcionalidad. Javier Milei es la oportunidad para eliminar la coparticipación y sacar a la provincia de Buenos Aires del desfinanciamiento estructural.
Ahora que el RIGI cambió la mentalidad de las dirigencias provinciales y las puso a pensar en el desarrollo provincial, es hora de terminar con el perverso mecanismo de penalización a las provincias más productoras: la coparticipación federal de impuestos.
Los Ministros de la Producción de las provincias están preocupados por los derechos de exportación y también porque los productores ponen la plata en impuestos a la Nación que no vuelve a las provincias.
Sería muy sano para la Argentina tener una central obrera como la CGT transparente y democrática. No una CGT que es un atavismo corporativista que choca contra la nueva sociedad de sana democracia y valores liberales.
Si el gobierno mata el impuesto PAIS, mata los gemelos. Parece que eliminarlo, como prometió el Presidente y el Ministro de Economía, es complicado. Pero no lo es tanto.
El aumento en la desocupación se produjo en un 70% por caída de la ocupación y en un 30% por aumento de la fuerza laboral, esto es, gente que salió a buscar trabajo pero no encontró.
El sistema tributario argentino es horrible. Es muy poco progresivo y muy poco productivo.
Bien instrumentado, el proyecto de la oposición es superior al DNU del Gobierno. La razón es que la oposición modifica la regla de movilidad previsional por ley y ensambla correctamente con la vieja fórmula al empezar a ajustar con la inflación de enero.
Los programas nacionales en funciones provinciales y municipales deben ser desterrados para siempre. Debe estar prohibida la frase "bajar al territorio".
La reforma tributaria libertaria no innova en nada. Lo único que hace es modificar los parámetros de los tres impuestos para aliviar algo la presión fiscal y aumentarla algo a los salarios entre $1 y $3 millones, que habían sido beneficiados con la ley promovida por Massa.
Con buena gestión educativa en las provincias, el Estado nacional tendría ahorros (porque eliminaría los programas nacionales) y las provincias también (porque eliminarían el exceso de capacidad instalada y el exceso de dotación en la planta docente).
No es que a las grandes inversiones le están dando un "beneficio", es que al resto de la sociedad le están dando un flor de "castigo". Posiblemente el capítulo de la Ley de Bases del RIGI debería ser tomado como el faro a seguir si se quiere un país normal para invertir.
Lo que corresponde es modernizar la personería gremial. Esto es: descentralizar la negociación colectiva dando la opción a las empresas (incluso pymes) a negociar las condiciones de trabajo con sus trabajadores (no con el sindicato central). Pero el gobierno no la está viendo.
La lógica de negociación fue la de llevar al dictamen solo aquellos artículos que garantizaban un número alto de aprobaciones.
Néstor Kirchner se comió el superávit fiscal. El presidente Milei jura que no tiene la misma gula. El riesgo es que "la casta" se lo coma.