Carlos Leyba

Carlos Leyba

Economista

Reconocimientos

  • Profesor Titular Emérito UBA

Educación

Lic. en Economía Política UBA - Post Grado en Econometría ULB (Bélgica)

Ubicación

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Idiomas

Español

Alimentando al familiar

Lo cierto es que la historia de la deuda externa en estos 45 años no ha servido para el desarrollo de la Nación. ¿Por qué? Respuesta simple: porque en cuatro décadas la deuda no ha sido pensada para el desarrollo del país. Más bien, “sirvió” para profundizar los males.

Debemos evitar la desorganización del capital

Lo que no se puede aceptar es no hacer todo lo posible para evitar que se corte la cadena de pagos, que los trabajadores no reciban sus remuneraciones y que el capital productivo precario del que disponemos la economía nacional no se desorganice

¿Nos pasa?

El virus que desnuda a la globalización nos puede ayudar a poner en evidencia que aquí el pescado se pudre por la cabeza. Es lo que nos pasó. ¿Nos pasa?

La crisis no es afuera

Cada vez que ese viento de cola se detiene ni siquiera podemos permanecer en el mismo lugar: retrocedemos. Las crisis, del Pangolin al petróleo, son para nosotros viento de bolina que nos empujan a la red enmarañada de problemas que nunca hemos decidido resolver.

Cris vs. Kris (o el gran bonete)

En estas condiciones (sin un programa mayúsculo de transformación y con el PIB creciendo, aunque sea a tasas modestas), la sociedad se irá quedando sin oxígeno y no pasaremos el invierno. Es imprescindible promover la inversión y exportación para poder existir.

Carta para la señora

La causa madre de la deuda externa que Argentina se arrastra desde hace más de cuarenta años no es la situación fiscal. La central es la incapacidad de la estructura productiva para hacer del país uno de los productores capaz de tener alta productividad exportadora.