BCR

Fuerte ajuste en la cosecha gruesa por la sequía: cuántas exportaciones y retenciones se perderían

Las exportaciones de los complejos de soja y maíz caerán en 13 millones de toneladas, y El Estado dejará de recaudar impuestos por US$ 1.440 millones

Alertan por el impacto de la seca en la cosecha de maíz
13-01-2022
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La sequía pegó fuerte desde mediados de diciembre y ahora, se esperan 8 millones de toneladas (Mt) de maíz menos y mientras que la soja no superaría la marca de 40 millones de toneladas.

“De los 56 Mt que se proyectaban con un escenario normal hace un mes, el clima ajustó la primera estimación maicera a 48 Mt. También caen las posibilidades productivas de la oleaginosa: de 45 Mt ahora se proyectan 40 Mt”, dijeron hoy desde la Bolsa de Comercio de Rosario.

“Esta vez no ocurrió:  en el 2021 sí hubo un evento de lluvias del 8 al 12 de enero que le daba un punto de giro a la campaña, evitaba los descuentos y llegaba justo a tiempo para cambiar de rumbo al maíz. Por el contrario, 2022 sigue sin lluvias importantes. Ya van casi 30 días sin milímetros significativos que den auxilio: el maíz sigue sufriendo dos golpes de calor que se han sucedido con apenas una semana de respiro en medio. Temperaturas extremas, baja humedad relativa, días de vientos continuos, una humedad relativa de 10% a 15% y una radiación con valores de watts también extremos son algunas de las variables que se han alineado para poner al maíz de primera contra las cuerdas ya que han predominado en la etapa crítica del cultivo. El resultado de todo esto es que respecto a lo que se esperaba en diciembre, un escenario que con cierta normalidad hacía posible alcanzar 56 Mt, la primera estimación maicera para argentina es de 48 Mt. El ajuste mensual ha sido muy fuerte: el descuento es de 14%” dijeron desde la BCR.

A pesar de haberse sembrado 8% más de maíz que en el ciclo anterior, la primera estimación hecha sobre la evolución de los cuadros muestra que habrá 4 Mt menos hace un año atrás. El rinde cae 10 quintales respecto a 2021

El guarismo tiene en cuenta un total de 7,96 millones de hectáreas sembradas (600.000 hectáreas más) y 1,23 Mt que no podrán ser cosechadas para grano comercial. El ambiente de baja productividad deja muy lejos 82 quintales del año pasado: el rinde promedio de la estimación nacional del cultivo de maíz 2021/2022 arroja 71,3 quintales por hectárea (qq/ha). La posibilidad de sostener la producción del maíz argentino dependerá de las lluvias y el desarrollo que logren alcanzar los maíces de las siembras tardías.

El maíz en Santa Fe cae 13 quintales respecto del año pasado. El año pasado la provincia se alzó con el mejor promedio de rindes provinciales, con 93,2 qq/ha. Esta vez encabeza los daños de rinde, ya que se estima una caída de 17% en rinde con 79,6 qq/ha y 800.000 t menos de producción que el ciclo pasado. Le sigue la provincia de Córdoba con 81 qq/ha, rendimiento que cae sobre la marca del año anterior (que había sido récord) en casi 12 quintales, traduciéndose en casi 1,65 Mt menos. 

Buenos Aires sigue en la lista: con 70,5 quintales cae 8 quintales respecto del año pasado. 

Entre Ríos vuelve a tener un pésimo año productivo: el año pasado el rinde fue de 46 qq/ha y esta vez se estiman 42 quintales según el SIBER (de la Bolsa de entre Ríos) que no descarta nuevos descuentos.

Cuadro - Maíz

Soja, también con problemas

Los retrasos y la severa falta de agua que han sufrido las provincias de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos ponen en duda si podrán sembrarse las 300.00 hectáreas que están pendientes de una siembra total de 16,2 millones de hectáreas. Si bien hay expectativas por los pronósticos que señalan lluvias para el fin de semana que se avecina, las siembras estarán sujetas a la cantidad de milímetros, ya que por el grado de desecamiento alcanzado son pocos los lotes que aún tienen posibilidades.

“La condición de la soja en nuestro país va de buena a mala, como se observa en muchas zonas del centro este de Buenos Aires, sur y centro de Santa Fe, Entre Ríos y centro y norte cordobés. El estrés hídrico de diciembre ha frenado el crecimiento, produciendo aborto de flores, quemado de hojas, muerte de plántulas en las áreas más afectadas y comienza a haber abandono de cuadros. Es alta la preocupación por lo que puede pasar en las próximas semanas. De darse un importante cambio pluvial durante los próximos dos meses sería posible alcanzar mejores productividades y revertir el sombrío panorama que hoy envuelve al ciclo 2021/22”, dijeron desde la BCR.

En estas condiciones los rindes se verán resentidos, y si bien es prematuro efectuar una estimación, se descartan los escenarios de alta productividad que hasta hace poco hacían posible pensar en una campaña de 48 Mt. 

Las condiciones de desecamiento y estrés termo hídrico han sido tan graves en los últimos 30 días que se descarta también la posibilidad de un escenario de normalidad y rindes promedios, lo que arrojaría un horizonte productivo de 45 Mt y se trabaja ahora con una proyección de 40 Mt. Sea que no se concreten las siembras pendientes y/o aumente la cantidad de hectáreas que no valga la pena trillar, estaríamos ante una posible área de cosecha de 15,4 a 15,6 M de ha y un rinde nacional más cercano a los 26 qq/ha que a los casi 29 quintales de promedio de los últimos 5 años de producción de soja en Argentina”, concluyeron, amargados, en la BCR.  

Los números

En total, el impacto sobre la economía argentina se estima en US$ 4.800 millones, o 1% de su PIB potencial.

En el frente externo, las exportaciones de los principales productos de los complejos soja y maíz caerán en 13 millones de toneladas. 

“Si valorizamos las exportaciones netas del sector a los precios actuales, se estima que dejarán de ingresar al país US$ 2.665 millones, una caída del 10% respecto al total estimado al cierre del año pasado. Además, el Estado dejará de recaudar impuestos por US$ 1.440 millones, de los cuales US$ 1.040 millones corresponde a menor ingreso tributario por derechos de exportación, y el resto a otros impuestos”, dijeron desde la BCR.

“Reestimando los Balances de Oferta y Demanda para el maíz, la soja y sus subproductos, se corrige a la baja la proyección de exportaciones de poroto de soja y el procesamiento de la oleaginosa en 3,3 y 2,1 millones de toneladas. Estos dos conceptos se ubicarían finalmente en 4 Mt y 36,4 Mt, respectivamente, como consecuencia de la menor producción a raíz de la sequía. En el caso del maíz, la previsión de exportaciones para la campaña 2021/22 cae de 41,1 millones de toneladas, a 33,5 millones. Además, la proyección de despachos de harina y aceite de soja, productos estrella de la balanza comercial argentina con el exterior, caen de 26,2 a 24,8 Mt y de 5,6 a 5,3 Mt, respectivamente”, agregaron.

Impacto en la economía

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