Brasil

El "desierto inundado" que atrae a millones de turistas

Cada año, un extenso desierto de dunas se transforma en un paisaje de ensueño, donde la acumulación de agua de lluvia da vida a lagunas de tonos turquesa y esmeralda.

El "desierto inundado" que atrae a millones de turistas
El "desierto inundado" que atrae a millones de turistas
27 marzo de 2025

En el noreste de Brasil, específicamente en el estado de Maranhão, se encuentra el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses, un lugar que desafía la idea tradicional de un desierto. 

Conocido como el "desierto inundado", este paisaje único combina vastas dunas de arena blanca con lagunas de agua cristalina que se forman durante la temporada de lluvias, entre enero y junio. 

Este fenómeno natural transforma el árido escenario en un espectáculo surrealista, donde el contraste entre las dunas y las aguas turquesas o esmeraldas crea una vista que parece sacada de otro planeta, atrayendo a millones de turistas de todo el mundo.



La magia de los Lençóis Maranhenses alcanza su punto máximo entre julio y septiembre, cuando las lluvias disminuyen y las lagunas, alimentadas por las precipitaciones acumuladas en las depresiones entre las dunas, brillan bajo un cielo despejado. 

Estas lagunas, que pueden extenderse hasta 100 metros de largo y alcanzar varios metros de profundidad, ofrecen a los visitantes la oportunidad de nadar en aguas frescas y explorar un entorno que combina la aridez del desierto con la vida acuática. La singularidad de este paisaje ha sido reconocida internacionalmente, y recientemente fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, consolidando su estatus como uno de los destinos naturales más impresionantes del planeta.

El "desierto inundado" que atrae a millones de turistas 



El aumento en la afluencia de turistas al Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses refleja su creciente popularidad, pero también plantea desafíos en términos de conservación y sostenibilidad. Los visitantes, que llegan principalmente a través de la ciudad cercana de Barreirinhas, recorren las dunas a pie o en vehículos todoterreno, maravillándose con la belleza de este "desierto acuático". 

Sin embargo, el delicado equilibrio de este ecosistema depende de las lluvias estacionales y de la preservación de su entorno natural, lo que exige esfuerzos continuos para protegerlo del impacto del turismo masivo y del cambio climático, asegurando que siga siendo un tesoro para las generaciones futuras.

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