Pablo Laurta, detenido en Entre Ríos tras una denuncia por desaparición, es el principal sospechoso del doble femicidio de Luna Giardina (24) y su madre Mariel Zamudio (50) en Villa Serrana, Córdoba. Laurta militaba en "Varones Unidos", una agrupación de fuerte tinte antifeminista, que promueve la "defensa de los derechos de los hombres" y define a la feminidad como "el complemento natural de la esencia masculina".
El perfil del movimiento "Varones Unidos"

El nombre del grupo trascendió casi al mismo tiempo que se conoció la noticia del crimen. En su sitio oficial, Varones Unidos dice buscar "un diálogo real y representativo donde se respete la verdad y se incluyan las perspectivas de ambos sexos".
Entre sus postulados, sostiene que las políticas de género "dejan de lado problemáticas que afectan mayormente a los varones", como el suicidio, el fraude parental, la discriminación judicial o la indigencia. También promueve el concepto de "#MasculinidadPositiva", orientado —según su definición— a formar "modelos que sirvan de ejemplo a niños y jóvenes para desarrollarse como hombres y convertirse en una fuerza positiva para su entorno".
El grupo asegura rechazar "cualquier declaración que sugiera la superioridad de un colectivo sobre otro", aunque sus publicaciones y mensajes en redes sociales apuntan abiertamente contra el feminismo y los movimientos de diversidad de género.
La relación del sospechoso con la organización

Laurta participaba activamente de la agrupación y llegó a publicar en su página oficial un texto en el que acusaba a la Justicia cordobesa de "mantener secuestrado" a su hijo en el marco de una disputa judicial con su expareja, Luna Giardina. Titulado "Cómo la Justicia feminista de Córdoba mantiene a un niño secuestrado", el artículo fue incluido en la sección Casos, donde el grupo suele denunciar supuestas "injusticias contra varones".
El propio Laurta se presentaba en redes sociales como "militante antifeminista" y empresario de medios digitales. Tras el hallazgo de los cuerpos, fue capturado en Gualeguaychú, Entre Ríos, junto a su hijo de cinco años, que fue encontrado en buen estado de salud. Según los investigadores, su destino final habría sido Uruguay, su país de origen.
Los antecedentes de violencia

Giardina había denunciado reiteradamente a Laurta por violencia de género. En su testimonio, relató haber sido manipulada, aislada y agredida físicamente:
- "Desde que comenzamos la relación, me obligaba a tener relaciones sexuales cuando yo no quería, no me dejaba trabajar ni tener redes sociales, me insultaba y me pegaba cachetadas", declaró en sede judicial.
También detalló episodios de control económico y psicológico:
- "No me daba dinero, elegía la ropa que podía comprar y hasta decidió el nombre de nuestro hijo sin consultarme".
La causa judicial avanza con Laurta como único imputado por el doble femicidio. El Ministerio Público Fiscal de Córdoba evalúa además posibles agravantes vinculados a la violencia de género y a la presencia del menor durante los hechos.


