ENTRETENIMIENTO

Las mejores 5 series y películas para ver este fin de semana en Netflix, Prime Video, Max y Mercado Play

Una selección con las series y películas recomendadas para este fin de semana.

Las 5 mejores películas y series para ver este fin de semana
Las 5 mejores películas y series para ver este fin de semana El Economista
Oscar Mainieri 12 febrero de 2025

Una selección especial con las mejores series y películas, que incluye también estrenos en salas de cine.

Estas son las series y películas para ver en el fin de semana en Netflix , Prime Video, Max y Mercado Play.

1. Miniserie para ver en Netflix: Los crímenes de Are



En tan sólo 5 episodios esta miniserie sueca desarrolla dos historias basadas en las novelas de Viveca Sten. Tiene como imponente marco el pintoresco pueblo de Åre, famoso por su estación de esquí, donde la belleza y magnificencia del paisaje contrastan con los secretos oscuros que emergen a través de una serie de crímenes perturbadores. 

El primer caso ocupa tres episodios, y gira en torno a la desaparición y posterior hallazgo del cuerpo de Amanda, una adolescente que no regresa a casa tras una fiesta. Se pone en marcha una investigación liderada por la detective Hanna Ahlander (Carla Sehn), quien había llegado a Åre buscando un respiro de su agitada vida en Estocolmo. Junto al detective local Daniel Lindskog (Kardo Razzazi), desentraña una red de secretos que sacuden a la comunidad. Los episodios finales giran en torno a la muerte de Johan Andersson, un ex esquiador cuyo cuerpo desmembrado aparece cerca de las vías del tren, llevando a los policías a explorar tensiones familiares y conflictos latentes en la apacible localidad.  

Las actuaciones refuerzan la intensidad del thriller. Carla Sehn, aunque poco expresiva, ofrece una interpretación convincente de una detective determinada y empática, enfrentando tanto conflictos personales como profesionales. Kardo Razzazi aporta autenticidad a su papel de un investigador local que lucha por equilibrar su trabajo con su vida personal (acaba de ser padre por primera vez). Charlie Gustafsson, el oficial Anton Lundin, desempeña un papel clave en la narrativa, aportando matices que enriquecen la trama; hay algo que oculta a sus compañeros. 



Varias secuencias transcurren bajo el hechizo de la nieve; la fotografía logra hacerle justicia a ese paisaje montañoso del norte de Suecia. Los guiones van directo al grano y no se pierden en digresiones. El suspenso es constante. Más no se puede pedir.

Recomendada.

2. Miniserie para ver en Max: La última ronda: un asesino en serie en la Nueva York queer



En cuatro episodios el guion narra las andanzas de un asesino en serie que atacaba a hombres homosexuales en la ciudad de Nueva York, utilizando la vida nocturna queer para encontrar a sus víctimas. Más allá de los crímenes, la serie también aborda los prejuicios y actitudes de la época, destacando cómo la homofobia y los estigmas asociados a la crisis del SIDA dificultaron la investigación, permitiendo que el depredador operara sin ser detectado durante años. 

Dirigida por Anthony Caronna y basada en el libro Last Call: A True Story of Love, Lust, and Murder in Queer New York de Elon Green, la serie se apoya en entrevistas con amigos y familiares de las víctimas, así como con activistas y miembros de la comunidad LGBTQ+, para reconstruir los hechos y exponer los desafíos que enfrentó la comunidad en su lucha por justicia.  

A lo largo de su desarrollo, el guion desglosa los crímenes y la investigación policial de manera progresiva. El primer episodio introduce el caso con el hallazgo de un cuerpo desmembrado en Nueva Jersey en 1992, que guarda similitudes con un asesinato del año anterior; ambas víctimas eran hombres homosexuales, maduros, casados con mujeres y con hijos, de alto poder adquisitivo que habían sido vistos por última vez en un piano bar de Manhattan. El Proyecto Antiviolencia (AVP) insta a la policía a considerar la posibilidad de un asesino en serie que apunta a la comunidad queer. La entrevista a la hija de una de las víctimas es poderosa en emociones



En el segundo episodio, la aparición de una tercera víctima, un trabajador sexual portorriqueño, expone la vulnerabilidad de ciertos sectores dentro de la comunidad LGBTQ+ y la falta de respuesta policial, mientras el AVP presiona para que los medios y las fuerzas del orden reconozcan la conexión entre los asesinatos. La homofobia permea las conductas de los agentes de la policía de Nueva York que deben investigar los casos y los desestiman con facilidad. Los investigadores de Nueva Jersey muestran una actitud más abierta hacia los estilos de vida de las víctimas.

En el tercer episodio, un cuarto homicidio confirma la existencia de un asesino en serie, lo que lleva a la creación de un grupo de trabajo que abarca varias jurisdicciones y a la cobertura del caso en la prensa nacional. Un testigo ocular proporciona una pista clave: un posible nombre y la descripción del sospechoso. Finalmente, en el cuarto episodio, los avances en tecnología forense, descubiertos a raíz de que un detective mira un programa televisivo, conducen hasta un enfermero residente en Staten Island, vinculado a un asesinato cometido casi tres décadas antes en Maine, lo que refuerza la necesidad de garantizar que en esta ocasión no escape a la justicia.  

A través de material de archivo exclusivo y entrevistas inéditas con activistas, investigadores y familiares de las víctimas, la serie no solo reconstruye el proceso de investigación, sino que también expone la indiferencia institucional y la lucha de la comunidad LGBTQ+ por exigir justicia en un sistema que durante años ignoró sus preocupaciones. Se ve a dirigentes conservadores como Anita Bryan alentando la discriminación y la violencia hacia los miembros de la minoría, y cómo estas acciones derivan en la derogación de derechos y en crímenes de odio.



La dirección de Caronna tiene el valor de encarar la espinosa temática con un enfoque sensible y la capacidad para equilibrar el thriller fundado en investigación policial con el análisis del contexto social. Las dramatizaciones abarcan desde material vintage -reuniones de hombres en actitud amorosa en los años 70- a lo abstracto: durante el testimonio de un sobreviviente el horror es ilustrado exhibiendo de cerca una superficie porosa.

Producido por la actriz Charlize Theron (MonsterMad Max: furia en el camino), el documental revive una oscura etapa de la historia de Nueva York y los prejuicios sistémicos que permitieron que estos crímenes ocurrieran. La combinación de un relato bien estructurado, testimonios impactantes y una cuidada reconstrucción de los hechos convierte a La última ronda en una obra fundamental para entender la intersección entre violencia, prejuicio y resiliencia en la comunidad LGBTQ+.

Recomendada.



3. Miniserie para ver en Netflix: Vinagre de manzana

Esta miniserie australiana de seis episodios está inspirada en la historia real de Belle Gibson, una influencer australiana que afirmó haber superado un cáncer cerebral mediante dietas naturales y estilos de vida saludables, engañando a una amplia audiencia y construyendo un imperio en la industria del bienestar.

El guion sigue a Belle Gibson (Kaitlyn Dever), una joven carismática que gana notoriedad en las redes sociales al compartir su supuesta experiencia de curación del cáncer sin recurrir a tratamientos médicos convencionales. Su historia inspira a miles de seguidores y le permite lanzar una exitosa aplicación de bienestar llamada The Whole Pantry. A medida que su popularidad crece, también lo hacen las dudas sobre la veracidad de sus afirmaciones, llevando eventualmente a la exposición de su fraude y a un debate público sobre la responsabilidad de los influencers en la promoción de información sobre salud



Dever ofrece una interpretación convincente de una joven ambiciosa y manipuladora, capturando la complejidad de un personaje que oscila entre la vulnerabilidad y la deshonestidad. También se destaca su capacidad para humanizar a una figura controvertida sin justificar sus acciones. Cuando uno ve la madre que tuvo puede explicar muchas cosas...

Alycia Debnam-Carey interpreta a otra influencer que, a diferencia de Belle, enfrenta genuinamente una enfermedad terminal y opta por terapias alternativas. Su personaje sirve como contrapunto, destacando las diferencias entre la autenticidad y la falsedad en el mundo del bienestar. 

Vinagre de manzana combina con cierto ingenio elementos dramáticos y satíricos para explorar críticamente la cultura de los influencers y la industria del bienestar. El relato se desarrolla de manera no lineal, intercalando flashbacks que revelan las motivaciones de los personajes y las consecuencias de sus acciones. 



La serie utiliza una estética visual de montaje entrecortado y agitado, de a ratos tan fastidiosa como la protagonista, reflejando el mundo pulido de las redes sociales, mientras contrasta con momentos más oscuros que exponen las realidades detrás de las fachadas digitales. Esta dualidad subraya el tema central de la serie: la discrepancia entre la apariencia y la realidad en la era de la información. 

Para finalizar, también diremos que se ofrece una reflexión sobre la construcción de la identidad en la era digital y la ética de los influencers en temas de salud. La serie invita a un análisis de la responsabilidad de los medios y las plataformas digitales en la difusión de información potencialmente dañina, así como de la vulnerabilidad del público ante narrativas carismáticas pero engañosas. Además, plantea preguntas sobre la regulación de la información sobre la salud en línea y el papel de la sociedad en la promoción de una cultura de escepticismo saludable frente a afirmaciones extraordinarias sin evidencia científica

Recomendada.



4. Serie para ver en Mercado Play: Masters of Sex 

La plataforma de Mercado Libre ofrece las cuatro temporadas de esta serie basada en la biografía Masters of Sex: The Life and Times of William Masters and Virginia Johnson, the Couple Who Taught America How to Love de Thomas Maier. Creada por Michelle Ashford, indaga sobre la vida íntima y profesional de William Masters y Virginia Johnson, pioneros en la investigación científica sobre la sexualidad humana en los años 50 y 60. La serie en sus inteligentes guiones aborda temas como la represión sexual, el feminismo, la ética en la ciencia y las relaciones de poder, combinando rigor histórico con dramatización.  

La primera temporada introduce a Masters, un ginecólogo obstetra con un enfoque científico de la sexualidad, y a Johnson, una mujer audaz e independiente que se convierte en su asistente. La temporada sigue el inicio de su estudio revolucionario en la Universidad de Washington en St. Louis y los obstáculos académicos y sociales debido a los tabúes de la época. 



La segunda temporada los muestra fuera del ámbito universitario, luchando por mantener su investigación en una clínica privada mientras su relación personal se vuelve más compleja. El estudio se consolida, pero también surgen dilemas éticos y sentimentales. 

La tercera temporada narra cómo la investigación se vuelve mediática con la publicación de su primer libro, pero también presenta dificultades personales y profesionales, en especial para Virginia, quien enfrenta el desafío de equilibrar su maternidad con lo profesional.



En la cuarta y última temporada, la serie explora el declive de la relación entre los sexólogos y su lucha por mantener la relevancia de su estudio durante la revolución sexual de los años 70. La serie concluye con su boda, un evento que en la vida real no fue el final feliz que parecía.  

Las actuaciones fueron un factor clave en la calidad de la serie. Michael Sheen (Frost/Nixon), como William Masters, logra retratar con precisión la rigidez emocional y el conflicto interno de un hombre obsesionado con el control. Lizzy Caplan (Día cero), como Virginia Johnson, consigue capturar la complejidad de una mujer adelantada a su tiempo, luchando contra el machismo y sus propios sentimientos. Caitlin FitzGerald, como Libby Masters, evoluciona de esposa sumisa a mujer independiente, mientras que personajes secundarios como los interpretados por Teddy Sears y Annaleigh Ashford enriquecen la historia con temas como la infidelidad y la diversidad sexual.  



La serie recibió varias nominaciones y premios, incluyendo nominaciones al Emmy por mejor diseño de vestuario y mejor actriz de reparto para Allison Janney, quien ganó un Critics' Choice Television Award. También recibió nominaciones al Globo de Oro a Mejor Serie de Drama y Mejor Actriz para Lizzy Caplan.  

Abundante en desnudos y escenas eróticas, con una puesta en escena apenas por debajo de la de Mad Men en cuanto a vestuarios y escenografías, Masters of Sex desafía la narrativa tradicional de la historia de la ciencia al dar protagonismo a una mujer que en la vida real fue eclipsada por su colega masculino. Virginia Johnson no es solo una asistente, sino una investigadora clave que desafía los roles de género en la ciencia, y la serie resalta la importancia de su trabajo en la exploración de la sexualidad femenina. También expone el machismo estructural de la época y la lucha de las mujeres por el reconocimiento profesional. Sin embargo, la serie ha sido criticada por romantizar la relación entre Masters y Johnson, cuando en la vida real fue más problemática.  

En síntesis, Masters of Sex es una serie que combina drama, historia y análisis social de manera efectiva. A lo largo de sus cuatro temporadas, explora la evolución de la sexologia y la lucha por la igualdad de género en el ámbito académico y profesional. Aunque su calidad narrativa varía, sigue siendo una obra relevante para el estudio de la representación de la sexualidad en los medios y la historia de las mujeres en la ciencia.



Muy recomendada.

Nota: para acceder a Mercado Play sólo basta tener una cuenta en Mercado Libre. Hay un amplio reservorio de films y series que pueden ser vistos gratuitamente.

5. Película para ver en Prime Video:  La amante del teniente francés



El primer papel protagónico de Meryl Streep -después de ganarse el Oscar a la mejor actriz secundaria por Kramer vs. Kramer (Robert Benton, 1980)- es una adaptación cinematográfica de la novela homónima de John Fowles, dirigida por Karel Reisz (Todo comienza en sábadoMorgan, un caso clínicoDulces sueños).

El guion, adaptado por el premio Nobel de Literatura Harold Pinter, adopta una estructura que respeta la complejidad narrativa de la obra original, explorando el concepto del destino y la representación del amor en distintas épocas.



La película sigue dos líneas narrativas paralelas: el relato victoriano, en el que Charles Smithson (Jeremy Irons, también en su primer protagónico), un caballero inglés ya comprometido, se enamora de Sarah Woodruff (Streep), una mujer marginada por la sociedad tras haber sido amante de un marinero francés. Y el relato moderno, que presenta a dos actores contemporáneos, Mike y Anna (también interpretados por Irons y Streep), quienes están rodando la película basada en la historia de Charles y Sarah. Esta dualidad refleja la tensión entre los roles de género en la sociedad moderna y la deconstrucción de los ideales victorianos, permitiendo una crítica a las representaciones de la narrativa amorosa y del determinismo social.  

Meryl Streep entrega una de sus actuaciones más versátiles, alternando entre la contenida rebeldía de Sarah en la historia victoriana y la independencia emocional de la Anna contemporánea. Su interpretación aporta profundidad a Sarah, alejándola de la simple figura de víctima o femme fatale y otorgándole una capacidad de acción poco común en los relatos románticos tradicionales. Jeremy Irons, por su parte, logra encarnar a Charles con una combinación de rigidez y vulnerabilidad, representando a un hombre atrapado entre la moral victoriana y su deseo de liberarse de las normas sociales. La química entre ambos actores resalta las diferencias entre las dos líneas narrativas, donde la historia victoriana se siente trágica y contenida, mientras que la historia moderna transmite un aire de desencanto y ambigüedad emocional.  



Sarah Woodruff no es una simple víctima, sino una mujer que elige su destino, incluso si ello implica la marginación social. Su rechazo a la propuesta de Charles es un acto de autonomía. La estructura del doble relato refuerza esta crítica feminista al mostrar cómo las dinámicas de poder y las expectativas de género siguen marcando las relaciones incluso en tiempos contemporáneos. La película deconstruye el mito romántico tradicional, que suele centrarse en la redención a través del amor, subrayando que aquí es Sarah quien ejerce control sobre su destino.  

La película recibió elogios de la crítica, especialmente por su audaz adaptación narrativa y las actuaciones de Streep e Irons. Roger Ebert destacó la habilidad de Reisz para manejar la dualidad temporal sin perder cohesión, señalando que "es una meditación sobre la pasión y la imposibilidad del amor en diferentes épocas". Pauline Kael resaltó la interpretación de Meryl Streep, afirmando que "su capacidad para habitar dos personajes simultáneamente, diferenciándolos con matices mínimos, es un logro extraordinario". Por otro lado, Vincent Canby del The New York Times valoró la precisión visual y el tono atmosférico del filme, aunque consideró que el distanciamiento emocional de la historia moderna podía hacer que algunos espectadores no se involucraran plenamente con la narración.  

No poco mérito tienen en la creación de atmósferas la delicada dirección de fotografía de Freddie Francis y la música compuesta por Carl Davis. Un film que merece ser revisitado, dada la calidad de todos los involucrados y la audaz vuelta de tuerca del guion, que permite la reflexión en un drama amoroso y de época. 



Muy recomendada.

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