La ópera prima de Josh Margolin, Thelma, disponible en Max, es una comedia de acción que rompe con los moldes tradicionales de Hollywood al situar en el centro de la historia a una mujer de 93 años convertida en heroína. Inspirada en la propia abuela del director, la película entrelaza humor, ternura y una crítica sutil a la tendencia social a subestimar a las personas mayores.
La historia sigue a Thelma Post, interpretada por June Squibb —nominada dos veces al Oscar por sus trabajos con Alexander Payne—, una viuda que cae en una estafa telefónica cuando un impostor se hace pasar por su nieto y le roba 10.000 dólares. Lejos de resignarse, Thelma decide emprender una particular cruzada para recuperar su dinero, armada con una pistola prestada y su scooter motorizado. En su misión la acompaña Ben (Richard Roundtree), viejo amigo de su difunto esposo, con quien comparte momentos de camaradería y ternura.
June Squibb, en su primer papel protagónico a los 94 años, brilla con una interpretación que combina fragilidad y una determinación firme, evitando caer en estereotipos o gestos condescendientes. Su personaje resulta entrañable por su humanidad, complejidad y temple. El elenco se completa con Fred Hechinger en el rol de Danny, el nieto de Thelma, junto a Parker Posey, Clark Gregg y Malcolm McDowell, en papeles secundarios que aportan humor y contraste.
La dirección de Margolin se distingue por su enfoque cálido y respetuoso hacia la tercera edad, evitando cualquier forma de ridiculización. La acción está narrada con realismo y afecto, y el humor funciona como vehículo para subrayar la dignidad y agencia de sus protagonistas mayores. Más que una burla o una fábula caricaturesca, la película construye una visión empoderada y vital de la vejez.
Thelma ofrece así una mirada positiva sobre la autonomía, la justicia y los vínculos familiares, sin golpes bajos ni sentimentalismo forzado. En un panorama cinematográfico donde la vejez suele aparecer como un final pasivo o ridículo, esta película propone lo contrario: que las personas mayores no solo tienen algo que decir, sino que pueden protagonizar sus propias aventuras.
Muy recomendada.